Una arritmia es un cambio en el ritmo de sus latidos cardíacos. Cuando el corazón late demasiado rápido, esto se llama taquicardia. Cuando late demasiado lento, esto se llama bradicardia. Una arritmia también puede significar que el corazón late en forma irregular (salta un latido o tiene un latido adicional).
Llame a su médico si tiene alguno de estos síntomas, en especial si tiene enfermedad cardíaca o si ha tenido un ataque cardíaco.
En algún momento u otro, la mayoría de las personas han sentido que el corazón se aceleraba o saltaba un latido. Estos cambios ocasionales pueden producirse debido a las emociones o al ejercicio fuertes. Por lo general, no son una causa de alarma. Las arritmias que se producen más a menudo o que causan otros síntomas pueden ser más graves y necesitan analizarse con su médico.
En la mayoría de las personas, las arritmias son menores y no son peligrosas. Sin embargo, una pequeña cantidad de personas tienen arritmias que son peligrosas y requieren tratamiento. Las arritmias también son más graves si usted tiene otros problemas cardíacos. En general, las arritmias que empiezan en las cavidades cardíacas inferiores (que se llaman ventrículos) son más graves que las que empiezan en las cavidades superiores (que se llaman aurículas). Su médico hablará con usted sobre el tipo de arritmia que tiene y si necesita tratamiento.
El corazón tiene 4 compartimentos, o cavidades. Las paredes del corazón se aprietan (contraen) para empujar la sangre a través de las cavidades. Las contracciones son controladas por una señal eléctrica que comienza en el "marcapasos" natural del corazón (que se llama nódulo sinoauricular). Los impulsos nerviosos y las hormonas en la sangre influyen en la frecuencia de las contracciones. Un problema en cualquiera de estos puede provocar una arritmia.
Las arritmias menores pueden ser provocadas por el consumo de alcohol, de tabaco, de cafeína, el estrés o el ejercicio excesivos. La causa más común de las arritmias es la enfermedad cardíaca, particularmente la enfermedad de las arterias coronarias, el funcionamiento anormal de las válvulas cardíacas y la insuficiencia cardíaca. Sin embargo, las arritmias pueden producirse por motivos desconocidos.
Su médico le preguntará si tiene alguno de los síntomas de arritmia. También es posible que su médico le realice algunas pruebas. Una de estas pruebas es un electrocardiograma, que también se llama ECG o EKG. Durante esta prueba, su médico le pedirá que se acueste para que pueda monitorearle el corazón.
También es posible que su médico le pida que camine en un caminador mecánico mientras monitorea el corazón, o que le monitoree el corazón mientras realiza sus actividades cotidianas. Una forma de lograr esto es usar una máquina, que se llama monitor Holter, que registra en forma continua los ritmos cardíacos durante 24 horas. Si su médico desea monitorearle el corazón durante más de 24 horas, es posible que le recomiende un registrador de eventos, que es una máquina que registra muestras de los ritmos cardíacos y puede usarse durante un par de días o más tiempo. Otras pruebas, que se llaman estudios electrofisiológicos, también pueden proporcionar a su médico información sobre el corazón.
El tratamiento depende del tipo de arritmia que tenga. Algunas arritmias leves no requieren tratamiento. Otras arritmias pueden tratarse con medicamentos. Si otro problema de salud está causando la arritmia, el tratamiento está dirigido a atender ese problema. En casos más graves, hay otros tratamientos disponibles, como los siguientes:
Acute Management of Atrial Fibrillation: Part II. Prevention of Thromboembolic Complications by DE King, MD; LM Dickerson, PharmD; JL Sack, MD (American Family Physician julio 15, 2002, http://www.aafp.org/afp/20020715/261.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 09/10
Creado: 09/00