Parálisis cerebral (que también se llama CP, por sus siglas en inglés) es un término para un grupo de discapacidades que afectan a los niños en los primeros años de vida. Los niños con CP tienen dificultad para controlar los músculos y coordinar los movimientos del cuerpo. Es posible que tengan los músculos rígidos o débiles, lo que puede hacer que realicen movimientos musculares inusuales. Los bebés con CP podrían necesitar más tiempo que lo habitual para empezar a darse vuelta, sentarse, gatear, sonreír o caminar.
La CP puede ser leve o grave. Un niño con CP leve podría tener movimientos extraños, pero es posible que no necesite asistencia o que solo necesite un poco de asistencia. Es posible que un niño con CP grave no pueda caminar, que tenga dificultad para hablar y que requiera atención y asistencia de por vida.
Existen 3 tipos de CP:
Algunos niños muestran signos de más de un tipo de CP. Esto se llama forma mixta de CP.
Los síntomas de la CP, por lo general, no empeoran con el tiempo. Los síntomas podrían incluir:
Los niños con CP a veces tienen otros problemas de salud. Estos pueden incluir problemas de la vista, problemas para oír o retrasos en el desarrollo.
El daño cerebral que provoca la CP puede producirse antes de que el niño nazca, durante el nacimiento o en los primeros años de vida. En la mayoría de los casos, la CP está presente en el momento del nacimiento. Normalmente, el cerebro envía mensajes al cuerpo en los que le indica exactamente cómo y cuándo moverse. Los niños con CP tienen daño en la parte del cerebro que envía estos mensajes. Esto afecta la manera en la que el niño con CP habla, camina y se mueve.
Determinadas infecciones, como la rubéola o la varicela, en la madre embarazada pueden aumentar el riesgo de daño cerebral en el bebé en desarrollo y provocar CP. A veces, el cerebro de un bebé no se desarrolla en forma adecuada mientras está en la matriz, lo que también puede provocar CP. Los médicos no saben con certeza por qué sucede esto, pero en algunos casos puede estar asociado con la exposición de la madre a determinadas sustancias tóxicas.
Un trabajo de parto o un parto difíciles pueden provocar CP. Esto puede suceder si hay falta de oxígeno en el cerebro del bebé durante el nacimiento. En los bebés recién nacidos, la ictericia grave que no se trata también puede provocar CP.
Los niños que tienen meningitis o encefalitis viral también pueden desarrollar CP. La meningitis provoca inflamación en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La encefalitis viral provoca inflamación en el cerebro.
La CP también ha sido asociada con lesiones cerebrales durante los primeros meses o años de vida.
Su médico examinará los músculos, la postura y los reflejos de su hijo. También le preguntará sobre el desarrollo físico de su hijo. También es posible que su médico indique pruebas especiales, como una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) o una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), para ver si hay algún daño en el cerebro.
No existe una cura para la CP. Si su hijo tiene CP, su médico lo ayudará a crear un plan de tratamiento, que podría incluir:
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 09/10
Creado: 07/06