Dolor crónico | Medicamentos para el dolor crónico

Compartir:

¿Cómo se trata el dolor crónico?

Por lo general, el tratamiento del dolor crónico incluye medicamentos y terapia. Los medicamentos que se usan para el dolor crónico incluyen analgésicos, antidepresivos y anticonvulsivos. Distintos tipos de medicamentos ayudan a personas que tienen distintos tipos de dolor. Por lo general, se usan medicamentos de acción prolongada para el dolor constante. Los medicamentos de acción corta tratan el dolor que aparece y desaparece.

¿Qué fármacos pueden tratar el dolor crónico?

Muchos medicamentos pueden disminuir el dolor, incluidos los que se enumeran a continuación. Cada medicamento puede tener efectos secundarios. Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Es importante escuchar con atención a su médico de familia cuando le diga cómo usar sus analgésicos. Si tiene preguntas sobre los efectos secundarios o sobre cuánto medicamento tomar, pregunte a su médico o farmacéutico.

Acetaminofén

El acetaminofén (una marca: Tylenol) ayuda con muchos tipos de dolor crónico. Recuerde: muchos analgésicos de venta libre y de venta con receta contienen acetaminofén. Si no tiene cuidado, podría tomar más acetaminofén de lo que es recomendable para usted. Tomar demasiado acetaminofén podría provocarle daño en el hígado, en especial si toma alcohol. Si se encuentra a menudo con que tiene que tomar más de 2 píldoras de acetaminofén al día, informe a su médico.

Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Otros medicamentos que ayudan a reducir el dolor se llaman fármacos antiinflamatorios no esteroideos o AINE. Algunos ejemplos incluyen la aspirina, el ibuprofeno (dos marcas: Motrin, Advil) y el naproxeno (una marca: Aleve). Los AINE vienen como medicamentos de venta libre y de venta con receta. Estos medicamentos pueden tomarse solo cuando los necesita o pueden tomarse todos los días. Cuando estos medicamentos se toman en forma regular, se acumulan en la sangre hasta alcanzar niveles que combaten el dolor de la inflamación (hinchazón) y también proporcionan alivio general del dolor.

Si su médico quiere que tome un AINE, tómelo siempre con alimentos o con leche porque los efectos secundarios más comunes están relacionados con el estómago. También pueden hacer que se formen moretones con más facilidad o que haya un riesgo mayor de sangrado en el estómago. Cuando se toman durante períodos prolongados, pueden provocar daño en los riñones. Los AINE podrían hacer que la presión arterial alta empeore o interferir en la acción de los medicamentos para la presión arterial.

Si está tomando otros analgésicos, no tome AINE sin hablar antes con su médico.

Narcóticos

Los narcóticos pueden ser adictivos, por lo que su médico de familia los recetará en forma prudente. Para muchas personas que tienen dolor crónico intenso, estos fármacos son una parte importante de su terapia. Si su médico le receta narcóticos para el dolor, asegúrese de seguir sus instrucciones con atención. Informe a su médico si se siente incómodo con los cambios que pueden acompañar la toma de estos medicamentos, como la incapacidad de concentrarse o de pensar en forma clara. No conduzca ni opere maquinaria pesada cuando toma estos medicamentos.

Cuando toma narcóticos, es importante recordar que existe una diferencia entre la "dependencia física" y la "dependencia psicológica". La dependencia física de un medicamento significa que el cuerpo se acostumbra a ese medicamento y lo necesita para funcionar en forma adecuada. Cuando ya no tenga que tomar el analgésico, su médico puede ayudarlo a disminuir la cantidad del medicamento en forma lenta y segura hasta que el cuerpo ya no lo "necesite".

La adicción psicológica es el deseo de usar un fármaco independientemente de que lo necesite o no para aliviar el dolor. Usar un narcótico de esta manera puede ser peligroso y es posible que no ayude con el dolor. Si usted tiene una adicción psicológica a un narcótico, es posible que su médico le dé otro fármaco para ayudarlo en sus problemas psicológicos. O su médico podría recomendarle que hable con un consejero. También es posible que su médico cambie el medicamento al que usted tiene adicción reduciendo la dosis, cambiando a otro fármaco o suspendiendo la administración del medicamento por completo.

A menudo, los fármacos provocan estreñimiento (dificultad para evacuar el intestino). Si usted toma un medicamento narcótico, es importante que beba, al menos, de 6 a 8 vasos de agua todos los días. Intente comer de 2 a 4 porciones de frutas frescas y de 3 a 5 porciones de verduras todos los días. Asegúrese de decirle a su médico si el estreñimiento se convierte en un problema para usted. Es posible que le sugiera que tome laxantes para tratarlo o prevenirlo.

Otros medicamentos

Muchos fármacos que se usan para tratar otras enfermedades también pueden tratar el dolor. Por ejemplo, la carbamazepina es un medicamento para las convulsiones que también puede tratar ciertos tipos de dolor. La amitriptilina es un antidepresivo que también puede ayudar a reducir el dolor crónico. Su médico podría recomendarle que pruebe uno de estos medicamentos para ayudar a controlar el dolor. Pueden pasar varias semanas antes de que estos medicamentos empiecen a funcionar bien.

Recuerde: si está tomando algún analgésico, asegúrese de consultar a su médico o a su farmacéutico antes de tomar cualquier otro medicamento, ya sea de venta con receta o de venta libre. También debe consultar a su médico o farmacéutico antes de tomar un suplemento a base de hierbas o una vitamina.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/14
Creado: 09/00

Compartir: