Crup | Tratamiento

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¿Qué debo hacer si mi hijo tiene crup?

La mayoría de los niños que tienen un caso leve de crup pueden ser tratados en el hogar. Asegúrese de que su hijo descanse mucho y beba abundante cantidad de líquido. Cuando su hijo tenga una tos cruposa, es muy importante aumentar la cantidad de líquido que bebe. No se recomiendan los medicamentos para la tos, en especial para niños menores de 2 años. Usted podría darle a su hijo acetaminofén (marcas: Children's Tylenol, Infants' Tylenol) para las molestias en el pecho o las molestias provocadas por la fiebre.

El aire húmedo parece ayudar a los niños que tienen crup a respirar con más facilidad. Esto se llama tratamiento con vapor. Usted puede darle a su hijo un tratamiento con vapor en el hogar:

  • Utilizando un humidificador en la habitación de su hijo.
  • Haciendo que su hijo respire a través de una toalla tibia y húmeda colocada sobre la nariz y la boca.
  • Dejando correr el agua caliente de la ducha con la puerta del baño cerrada. Una vez que el baño se haya llenado de vapor o se haya empañado, siéntese con su hijo en la habitación durante alrededor de 10 minutos.

Es posible que el aire frío también ayude a reducir la hinchazón en las vías respiratorias de su hijo. En meses más fríos, es posible que llevar a su hijo afuera por algunos minutos traiga algo de alivio.

¿Qué sucede si el tratamiento en el hogar no funciona?

La mayoría de los niños que tienen crup mejorarán con el tratamiento en el hogar. No obstante, si los síntomas de crup de su hijo son graves o no parecen estar respondiendo al tratamiento en el hogar, llame a su médico. Es posible que su médico le recete medicamentos para ayudar a reducir la hinchazón de las vías respiratorias de su hijo.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Preste especial atención a su hijo y llame a su médico si:

  • Su hijo hace un sonido de tono alto (estridor) ruidoso cuando inhala.
  • Su hijo empieza a babear o tiene problemas para tragar.
  • Los labios y la piel alrededor de la nariz, la boca o las uñas de su hijo se ponen de color azulado o se oscurecen.
  • La respiración de su hijo no se escucha mejor después del tratamiento con vapor.
  • Su hijo está muy malhumorado, irritable o constantemente incómodo.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar.
  • Su hijo parece sentirse peor.
  • Usted está preocupado.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/10
Creado: 09/00

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