La neuropatía diabética es un tipo de daño en los nervios que ocurre en las personas que tienen diabetes. Este daño hace difícil que los nervios lleven mensajes al cerebro y a otras partes del cuerpo.
Para obtener más información, hable con su médico de familia.
Este folleto fue elaborado por la American Academy of Family Physicians (La Academia Estadounidense de Médicos de Familia), con la colaboración de la American Diabetes Association (Asociación Estadounidense para la Diabetes).
La neuropatía diabética puede provocar los siguientes síntomas:
La diabetes hace que el nivel de azúcar en la sangre sea más alto que lo normal. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre dañan los vasos sanguíneos y los nervios. Es por eso que las personas que no controlan (o no pueden controlar) muy bien su nivel de azúcar en la sangre parecen ser más propensos a tener neuropatía diabética.
Los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de tener neuropatía diabética. Los niveles altos de colesterol y fumar también aumentan el riesgo.
No existe una cura para la neuropatía diabética. El tratamiento se concentra en retrasar el desarrollo de la afección controlando los niveles de azúcar en la sangre y haciendo cambios en el estilo de vida. Estos cambios en el estilo de vida no solo ayudan a retrasar el daño en los nervios, sino que también ayudan a fomentar el estado de salud general. Estos incluyen:
El tratamiento para la neuropatía diabética también se concentra en aliviar el dolor y las molestias. Existen varios medicamentos disponibles que ayudan a calmar el dolor que causa la neuropatía. Su médico lo ayudará a decidir qué es lo mejor para usted.
Si la neuropatía diabética ha dañado los nervios en sus piernas y pies, es posible que no pueda sentir dolor en esas partes del cuerpo. Esto es un problema porque el dolor puede ser una señal de utilidad. Si no siente nada en los pies, podría tener una lesión y no saberlo. Además, los músculos podrían atrofiarse (disminuir en tamaño), y hacer que le sea más difícil caminar. La piel de sus pies podría agrietarse y desarrollar llagas. Si estas llagas no se curan o se infectan, podría necesitar recibir tratamiento en un hospital. En casos graves, es posible que se deba amputar el pie (extirparlo). Dado que la diabetes hace que sea más difícil que se cure una lesión, es importante que cuide bien sus pies y, en primer lugar, prevenir las lesiones.
Lo más importante es mantener el nivel de azúcar en la sangre bajo control Tome sus medicamentos y/o aplíquese la insulina exactamente como se lo indique su médico. Siga una dieta saludable. Si tiene sobrepeso, pida ayuda a su médico para bajar de peso. Haga mucho ejercicio.
Mantenga el nivel de azúcar en la sangre lo más cerca posible de los niveles normales. Además, siga las indicaciones de su médico con respecto a la dieta y el ejercicio. Aplíquese la insulina o tome su medicamento exactamente como le fue indicado. A continuación presentamos algunas otras maneras de proteger sus pies:
Su médico o enfermero deben examinarle los pies periódicamente cuando va a una cita. Si está teniendo algún problema, como entumecimiento, llagas o uñas de los pies encarnadas, informe a su médico de inmediato.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 10/10
Creado: 03/99