El daño en los vasos sanguíneos de los ojos (que se llama retinopatía diabética) puede provocar pérdida de visión. Cuando la retinopatía se descubre en forma temprana, recibir tratamiento con láser puede ayudar a impedir que pierda la visión. Si no se trata, la retinopatía puede provocar ceguera.
La retinopatía diabética afecta la retina. La retina es la parte del ojo que es sensible a la luz y envía mensajes al cerebro sobre lo que ve. Una retina sana es necesaria para tener una buena visión. La diabetes no controlada o mal controlada puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina. Cuando se dañan los vasos sanguíneos de la retina, puede haber una filtración de líquido que provoca hinchazón. La hinchazón y el líquido pueden provocar visión borrosa y dificultarle la visión. Si la retinopatía empeora, el ojo puede comenzar a formar nuevos vasos sanguíneos sobre la retina. Estos vasos son frágiles y pueden romperse con facilidad y sangrar. Este sangrado puede provocar pérdida de visión grave y ceguera.
Llame a su médico si usted:
Lo más importante que puede hacer es hacerse examinar los ojos con regularidad: al menos, una vez al año. Probablemente no advierta los signos tempranos de la retinopatía diabética ya que los cambios tempranos en los ojos solo pueden observarse a través de equipos especiales.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 10/10
Creado: 01/96