El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) ataca el sistema inmunitario del cuerpo. Un sistema inmunitario sano evita que la persona se enferme.
Debido a que el VIH daña el sistema inmunitario, la persona tiene más probabilidades de enfermarse a causa de las bacterias y los virus. También es más difícil para el cuerpo combatir estas infecciones una vez que la persona las contrae. Por eso, podría costarle recuperarse. El VIH es la afección que provoca el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
El SIDA es una progresión del VIH. Cuando el VIH avanza a las etapas finales, se considera que es SIDA. Las personas con SIDA tienen, incluso, un riesgo más alto de enfermarse, y sus cuerpos tienen, incluso, menos capacidad para combatir las infecciones que las personas con VIH. Por lo general, mueren a causa de una infección o de cáncer.
Síndrome del VIH es el nombre que se le da a la primera etapa de la infección por el VIH, cuando una persona contrae por primera vez la infección por el VIH.
Después de contraer la infección por el VIH, el cuerpo trabaja arduamente para atacar el virus. Cuando el cuerpo está combatiendo, el virus no puede hacer tantas copias de sí mismo. Aunque la persona todavía tiene VIH, comenzará nuevamente a tener buen aspecto y a sentirse bien. Los resultados de los análisis de sangre habituales serán normales.
Sin embargo, durante este tiempo, el virus todavía está atacando los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos son los centros del sistema inmunitario del cuerpo. El virus también podría atacar el tejido cerebral y dañarlo lentamente.
Durante 10 a 15 años, el VIH destruye tantas células CD4 que el cuerpo ya no puede combatir las infecciones. Cuando el recuento de células CD4 es de 200 o menos por ml, la persona tiene SIDA (un recuento normal es de 600 a 1000). Una vez que la persona tiene SIDA, puede contraer con facilidad muchas infecciones graves.
Cuando contrae por primera vez la infección por el VIH, una persona podría no tener ningún síntoma. Sin embargo, a menudo la persona desarrollará síntomas parecidos a los de la gripe que durarán varias semanas. Estos incluyen:
Si una persona ha contraído la infección por el VIH en forma reciente, es posible que no se dé cuenta. Es posible que la persona de quien contrajo el VIH no parezca estar enferma ni se sienta indispuesta. Además, los signos y los síntomas de la infección por el VIH son similares a los de otras enfermedades, como la mononucleosis, la amigdalitis o la gripe.
A medida que la enfermedad avanza, podrían aparecer y/o empeorar los síntomas. Es posible que esto lleve tiempo. Algunas personas con VIH no comienzan a tener síntomas hasta pasados 10 años, como máximo. Cuando sí aparecen los síntomas, pueden incluir:
La infección por el VIH es, mayormente, igual para los hombres que para las mujeres. Durante mucho tiempo después de contraer la infección, la persona parece estar sana. A lo largo de los años, el sistema inmunitario de la persona se va debilitando en forma gradual hasta que es incapaz de combatir otras infecciones.
La diferencia entre los hombres y las mujeres es que las mujeres con infección por el VIH a menudo tienen problemas adicionales, como candidiasis vaginal reiterada, en especial a medida que el sistema inmunitario se debilita. Las infecciones más graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica (una infección de los órganos reproductivos internos de la mujer), pueden ser más difíciles de tratar. Las enfermedades del cuello uterino, como el precáncer (displasia) y el cáncer, avanzan con mayor rapidez. Pueden ser más difíciles de tratar si una mujer tiene VIH.
El VIH solo puede transmitirse de una persona a otra a través de los líquidos corporales, como la sangre, el semen y el flujo vaginal. Los niños nacidos de madres que tienen la infección también pueden contraer la infección durante el embarazo. Las maneras más comunes de transmisión del VIH son:
Más de la mitad de las mujeres con VIH contrajeron la infección de sus parejas sexuales. Una mujer puede contraer la infección por contacto con un hombre o con otra mujer. Cuando una mujer tiene relaciones sexuales con un hombre que tiene la infección, tiene un riesgo alto de contraer el VIH si no se usa un condón en forma adecuada.
En los primeros días de la epidemia del SIDA, parecía que la infección por el VIH estaba confinada a determinados grupos. Estos incluían a las personas que consumían drogas por vía intravenosa, los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres y las personas con hemofilia (una enfermedad que afecta la coagulación de la sangre y que requiere tratamiento con transfusiones de sangre frecuentes). Las personas que tienen hemofilia contraían el VIH al recibir transfusiones de sangre donada contaminada con VIH. Actualmente, las donaciones de sangre se analizan para detectar el VIH, y se destruyen las donaciones de sangre infectada por el VIH.
Actualmente, la infección por el VIH está mucho más extendida. A continuación se indica una lista de personas que tienen un riesgo alto de contraer la infección por el VIH:
Los bebés pueden contraer la infección por el VIH de sus madres durante el embarazo, durante el parto y durante el amamantamiento.
Actualmente se pueden evitar muchos casos de VIH en niños dando medicamentos a la madre embarazada y a su bebé recién nacido. No puede ofrecerse esta protección a la mujer embarazada si ella no sabe que tiene la infección. Muchas personas que tienen la infección por el VIH sienten, al principio, que están perfectamente sanas. La única manera de saber si usted tiene la infección es realizarse una prueba de VIH. Si está embarazada, pida a su médico que le realice una prueba de VIH como parte del cuidado prenatal. O mejor aún, si está pensando en quedar embarazada, hable con su médico sobre la posibilidad de que usted y su pareja se realicen pruebas de VIH.
El VIH no puede vivir durante mucho tiempo fuera del cuerpo, de modo que no puede contraerse por un contacto casual. No puede contraerse el virus tocando a otra persona, estrechándole la mano ni abrazándola, ni nadando en una piscina pública, donando sangre ni usando tinas calientes, baños públicos, teléfonos, manijas de puertas ni bebederos. Tampoco puede contraerse por medio de alimentos, mosquitos ni otros insectos.
Si usted piensa que podría tener la infección por el VIH, comuníquese con su médico de inmediato. Aunque no existe una cura para la enfermedad, pueden comenzarse el diagnóstico temprano y el tratamiento con medicamentos para hacer más lento su avance. Su médico podrá darle más asesoramiento sobre cómo cuidarse si las pruebas indican que usted tiene VIH.
Dado que la mayoría de las personas que tienen la infección por el VIH parecen estar sanas, es necesario realizar un análisis de sangre de detección del virus, a fin de ver quién tiene la infección. A las personas que tienen un análisis de sangre con resultados positivos para el VIH se las llama VIH positivas. Pregunte a su médico cómo obtener pruebas confidenciales para detectar el VIH. Su médico puede ayudarlo a entender qué significan los resultados de las pruebas.
Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que todas las personas sexualmente activas de entre 13 y 64 años se realicen una prueba. Los CDC también recomiendan que las mujeres embarazadas se realicen una prueba de detección del VIH. La mayoría de las pruebas de anticuerpos contra el VIH que realiza su médico son precisas si se realizan 2 a 3 meses, o más, después de que usted piensa que podría haber contraído la infección. Que los anticuerpos aparezcan en la sangre lleva todo este tiempo.
Usted debe realizarse una prueba de detección del VIH si:
Cuando el VIH ingresa en el cuerpo, pasa al interior de los glóbulos blancos que se llaman "linfocitos CD4". El VIH toma el control de las células CD4 y fabrica miles de millones de copias de sí mismo cada día. Las nuevas células se propagan por el cuerpo.
El cuerpo intenta defenderse del VIH fabricando:
Por lo tanto, cuando usted contrae la infección por el VIH, no tiene en la sangre anticuerpos contra el VIH en una cantidad suficiente para medirlos, de modo que esta prueba no le puede proporcionar un diagnóstico.
Sin embargo, cuando usted presenta síntomas de VIH, sí tiene un nivel alto de ARN del VIH presente en la sangre (ARN es la abreviatura de "ácido ribonucleico". El ARN se fabrica cuando el virus está activo). Una prueba de la "carga viral" puede medir esto. Esta prueba indica a su médico que el motivo por el cual usted se siente indispuesto es que tiene el VIH.
En primer lugar, su médico realiza pruebas para ver si usted tiene la infección por el VIH. Se le analiza la sangre mediante una prueba ELISA (enzimoinmunoanálisis de adsorción). Si esta prueba arroja un resultado positivo para el VIH, se analiza nuevamente la sangre mediante la prueba de inmunotransferencia. Si ambas pruebas arrojan resultados positivos, se le diagnostica la infección por el VIH.
Hay tres factores que indican que una persona con infección por el VIH ha desarrollado SIDA. Si uno o más de los siguientes factores están presentes, la persona tiene SIDA:
Una enfermedad indicativa de SIDA es un problema médico diagnosticado por un médico que se produce en personas que tienen la infección por el VIH avanzada. Hay alrededor de 25 problemas médicos que se consideran enfermedades indicativas de SIDA. Incluyen afecciones como neumonía por Pneumocystis, el sarcoma de Kaposi y el síndrome consuntivo. Si una persona que tiene la infección por el VIH desarrolla una enfermedad indicativa de SIDA, esa persona tiene SIDA.
Sí. En este momento, no existe una cura para el VIH. El cuerpo puede fabricar anticuerpos y células CD4 para hacer más lento el avance del VIH, pero estas no pueden librarse completamente del virus. De hecho, el mismo acto de atacar la infección por el VIH podría desgastar el sistema inmunitario en un período breve.
Sin embargo, el tratamiento con medicamentos para el VIH (por lo general, una combinación de medicamentos que se llaman fármacos antirretrovirales) pueden contener el virus y mantener fuerte el sistema inmunitario del cuerpo durante mucho tiempo. Por ese motivo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos recomiendan el tratamiento temprano de las personas que tienen VIH.
Solo hay un kit casero para el VIH que está aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés). El sistema de prueba del VIH-1 Home Access es un kit de recolección que se usa para recolectar una muestra de sangre que luego se envía por correo postal a un laboratorio, a fin de realizar las pruebas. Esta prueba ofrece las ventajas de la privacidad y el anonimato.
Su médico se preocupa por usted, por su salud y por su privacidad. Si quiere realizarse una prueba de detección del VIH, debe consultar a su médico. Este lo ayudará a decidir si debe realizarse la prueba o no, y le proporcionará el apoyo que necesite antes y después de la prueba. No se recibe este tipo de apoyo con las pruebas caseras.
Sin embargo, si tiene miedo de hablar con su médico sobre el VIH o de realizarse la prueba, entonces usar la prueba de recolección casera puede ser una buena idea. Si el resultado de la prueba es positivo, debe consultar a su médico de inmediato.
Recuerde: una prueba con resultados negativos no le garantiza que no tenga el VIH ni que no lo vaya a tener en el futuro. Debe hablar con su médico y obtener información sobre las maneras de protegerse para no contraer la infección.
Existen varios tipos de medicamentos que se usan para combatir la infección por el VIH. El primer tipo se llama inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de los nucleósidos o "nukes". Cuando el VIH infecta una célula sana, necesita el ADN, o las instrucciones genéticas, de la célula para realizar copias de sí mismo. Estos fármacos actúan bloqueando la capacidad del VIH de copiar el ADN de una célula. Sin un ADN completo, el VIH no puede fabricar nuevas copias del virus. Estos medicamentos incluyen los siguientes:
El segundo tipo de medicamentos se llama inhibidor de la transcriptasa inversa no nucleósido. Estos fármacos también impiden que el VIH use el ADN de una célula sana para hacer copias de sí mismo, pero de una manera ligeramente diferente. Este grupo incluye los siguientes medicamentos:
El tercer tipo de medicamentos se llama inhibidores de la proteasa. Estos medicamentos actúan impidiendo que las células infectadas liberen el VIH en el cuerpo. Este grupo incluye los siguientes medicamentos:
El cuarto tipo de medicamentos se llama inhibidor de fusión. Este medicamento actúa impidiendo el ingreso del virus del VIH en las células sanas del cuerpo. Este medicamento es inyectado por un médico. Este grupo incluye los siguientes medicamentos:
El último tipo de medicamentos se llama inhibidor de la integrasa. Este medicamento actúa suspendiendo el funcionamiento de la integrasa. La integrasa es una proteína que usa el VIH para introducir su material genético en el material genético de las células CD4. Este grupo incluye los siguientes medicamentos:
Los distintos tipos de medicamentos suelen usarse juntos (en combinación) para reducir la cantidad de VIH en el cuerpo.
Cuando se combinan distintos fármacos con el propósito de reducir la cantidad de VIH presente en la sangre a niveles muy bajos, el régimen de tratamiento resultante se llama terapia antirretroviral altamente activa (HAART, por sus siglas en inglés). Su médico debe vigilarlo de cerca cuando recibe tratamiento con estos fármacos, a fin de ver qué tan efectivos son estos para reducir la cantidad de virus en el cuerpo. Su médico también quiere asegurarse de que usted no tenga efectos secundarios, como náuseas, vómitos, fatiga, anemia o neuropatía periférica (una sensación de entumecimiento de las manos o de los pies).
Hay tres pruebas que pueden medir la cantidad de virus presente en la sangre. Su médico puede usar esta información para averiguar cómo responde el cuerpo al medicamento.
Su médico controlará varios factores para averiguar cuán resistente se ha vuelto la infección por el VIH. Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas. Buscará signos de que la infección por el VIH está empeorando. Su médico también le realizará un análisis de sangre para controlar el recuento de células CD4 y la carga viral. Algunos de los factores que podrían indicarle a su médico que su infección por el VIH ha empeorado desde su última visita son los siguientes:
Es probable que su médico quiera verlo cada 6 meses siempre y cuando su recuento de células CD4 sea mayor de 500. Es probable que su médico quiera verlo cada 3 meses si sus recuentos de células CD4 son menores de 500. Sin embargo, si toma un nuevo medicamento, su médico querrá verlo más a menudo para controlar su respuesta al medicamento o para ver si la infección por el VIH está empeorando.
Algunos medicamentos pueden ayudar a prevenir las demás infecciones y complicaciones que aparecen cuando el VIH reduce la resistencia del cuerpo (debilita el sistema inmunitario). A continuación presentamos algunas medidas que pueden ayudar a las personas con VIH:
A veces la cantidad de una vacuna determinada no alcanza para la cantidad de personas que la necesitan. Más información...
Casi todos los expertos concuerdan en que los medicamentos para el VIH deben comenzar a recibirse antes de que el recuento de células CD4 baje a menos de 200. La mayoría de los médicos quieren que sus pacientes comiencen a tomar los medicamentos en forma más temprana, cuando el recuento de células CD4 se encuentra entre 200 y 500. Usted y su médico deben hablar sobre qué medicamentos tomar y cuándo comenzar a tomarlos.
Cada persona debe hablar con su médico sobre los medicamentos para el VIH. La mayoría de los médicos tratan a sus pacientes con más de un medicamento.
Su médico le hará un análisis de sangre para ver cuándo debería usted comenzar a tomar el medicamento. Los análisis de sangre también pueden indicar cuán bien está actuando el medicamento. Las pruebas ayudarán a su médico a decidir si su tratamiento debería cambiar.
Muchas ciudades tienen líneas telefónicas directas tanto para pacientes como para el público en general. Busque el número en las páginas amarillas del directorio telefónico, en la sección de información sobre SIDA.
La terapia con fármacos combinados ha cambiado la enfermedad por el VIH, que ha pasado de ser la principal causa de muerte en los adultos jóvenes a convertirse en una enfermedad crónica que puede ser controlada durante décadas. Sin embargo, aunque usted puede tomar medicamentos para el VIH y sentirse bien, aún puede transmitir el virus a otras personas a través de relaciones sexuales no seguras o intercambios de sangre. Los medicamentos no destruyen el virus, simplemente mantienen el sistema inmunitario lo suficientemente fuerte como para prevenir el SIDA o hacer más lento el avance de la enfermedad.
Se están desarrollando y probando nuevos medicamentos que pueden tomarse con menor frecuencia y que son más potentes para frenar el avance del virus. Sin embargo, podrían pasar algunos años antes de que estos nuevos fármacos estén disponibles.
Si usted es VIH positivo, necesita cuidarse muy bien. Asegúrese de comer una dieta equilibrada, de hacer ejercicio en forma regular y de descansar mucho. Asegúrese de seguir las instrucciones de su médico y de tomar todos sus medicamentos exactamente según las indicaciones. También puede tomar medidas para evitar contraer infecciones o desarrollar enfermedades que son más comunes en las personas que tienen VIH.
Use un condón cada vez que tenga relaciones sexuales. Un condón de látex ayudará a reducir el riesgo de que usted y su pareja contraigan una infección de transmisión sexual (STI), como herpes, virus del papiloma humano (HPV, por sus siglas en inglés) o una nueva cepa de VIH que pueda ser resistente a los fármacos antirretrovirales. Para reducir el riesgo de contraer infecciones intestinales, evite las relaciones sexuales que implican una exposición bucal a las heces (contacto oral-anal).
Determinadas actividades o trabajos (como trabajar en refugios para personas sin hogar, hospitales, clínicas, hogares para ancianos o prisiones) pueden aumentar su riesgo de exposición a la tuberculosis (TB) y otras enfermedades infecciosas. Hable con su médico sobre el lugar donde usted trabaja. Su médico puede decidir si usted debe realizarse la prueba para detectar TB y con qué frecuencia.
Los padres de niños en guarderías y las personas que brindan atención a niños tienen un mayor riesgo de contraer una infección por citomegalovirus (CMV), criptosporidiosis, hepatitis A y giardiasis, que les transmitan los niños. El riesgo puede reducirse mediante buenas prácticas de higiene, como lavarse siempre las manos después de cambiar pañales, después de tocar orina o saliva, después de ir al baño y antes de comer. Si su hijo tiene VIH, infórmelo a las personas que ayudan a cuidar a su hijo.
Si trabaja con animales (por ejemplo, trabajo de veterinario o en una tienda de mascotas, en una granja o en un matadero), podría tener un riesgo más alto de contraer infecciones como criptosporidiosis, toxoplasmosis, salmonelosis, campilobacteriosis o infección por Bartonella. Es probable que el riesgo de contraer estas infecciones no sea lo suficientemente alto como para que deje su trabajo, pero debe tomar las siguientes precauciones especiales:
Aunque tener una mascota podría implicar riesgos para las personas que tienen VIH, muchos de estos riesgos pueden evitarse. Las mascotas brindan beneficios emocionales, así que no se apresure a decidirse a renunciar a su mascota. A continuación, se incluyen algunas medidas para que usted y su mascota se mantengan sanos:
A continuación, se incluyen algunas de las medidas que puede tomar para evitar enfermarse a causa de los alimentos o del agua potable:
Los viajes pueden ser más riesgosos para personas que tienen infección por el VIH, en especial si están gravemente inmunodeprimidas. Los viajes por los países en desarrollo representan un riesgo más alto de tener enfermedades transmitidas por los alimentos y por el agua que los viajes por los Estados Unidos. Hable con su médico antes de viajar.
Aunque algunos estudios muestran que los medicamentos para prevenir la diarrea del viajero podrían reducir el riesgo, ninguno de los estudios ha incluido específicamente a pacientes VIH positivos.
Por lo general, no se recomienda que tome medicamentos para prevenir el malestar estomacal o la diarrea antes de viajar, pero podría convenirle hablar con su médico al respecto. Debe llevar antibióticos para el caso de que tenga diarrea. Consulte a un médico de inmediato si la diarrea es grave y no mejora con medicamentos, si tiene sangre en las heces, si se deshidrata o si desarrolla fiebre (con o sin escalofríos).
Evite el contacto directo de la piel con el suelo o la arena, en especial si hay probabilidades de que el suelo esté contaminado con heces de animales. Use calzado y ropa de protección. Siéntese sobre una toalla si va a la playa.
Hable con su médico sobre las vacunas que podría necesitar antes de su viaje. Hay muchas vacunas que son aceptables para las personas que tienen VIH, pero hay algunas vacunas comunes que no deberían aplicarse a las personas que tienen VIH. Si no puede recibir determinadas vacunas, es posible que su médico deba darle instrucciones especiales. Su médico también querrá hablar con usted sobre cómo evitar la exposición a las infecciones micóticas y las infecciones por protozoos, según el lugar al cual usted estará viajando.
Las mejores maneras de protegerse para no contraer la infección por el VIH son:
No puede saber quién tiene la infección por el VIH en función de su aspecto. Los síntomas del SIDA tardan un promedio de 8 años en desarrollarse, después de que una persona contrae la infección por el VIH. De modo que incluso las personas que no parecen estar enfermas ni se sienten indispuestas pueden transmitirle el SIDA.
La única manera 100% segura de evitar contraer el virus del SIDA es no tener relaciones sexuales en absoluto o solo tener relaciones sexuales con una pareja que no tenga la infección por el VIH. También es importante evitar el contacto con sangre humana y otros líquidos corporales.
Las relaciones sexuales "absolutamente seguras" son no tener relaciones sexuales. Si tiene relaciones sexuales, las relaciones sexuales "más seguras" son las que se tienen entre 2 personas que no tienen la infección por el VIH, que solo tienen relaciones sexuales entre ellas y que no abusan de drogas inyectables.
Las relaciones sexuales más seguras también significan usar condones si tiene alguna duda sobre si su pareja tiene o no la infección o si está teniendo relaciones sexuales con otra persona. Use condones masculinos de látex cada vez que tenga relaciones sexuales.
Si un hombre no quiere usar un condón masculino, use un condón femenino. Los condones femeninos podrían no ser tan eficaces como los condones masculinos, pero ofrecen cierto grado de protección.
Nunca deje que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal ni las heces de otra persona le ingresen en el ano, la vagina ni la boca.
Es importante usar condones de manera adecuada para asegurarse de que está protegido. Los condones de látex deben usarse durante todos los actos sexuales, incluido el sexo anal, vaginal y oral. Si es alérgico al látex, use un condón de poliuretano. En el caso del sexo oral a una mujer, esta puede usar un condón abierto a lo largo, colocado entre su cuerpo y la boca de su pareja.
Si está pensando en usar un espermicida, tenga en cuenta que las investigaciones han demostrado que los espermicidas que contienen nonoxinol-9 pueden provocar irritación genital y aumentar su riesgo de contraer una infección de transmisión sexual (STI). Sin embargo, usar un condón con nonoxinol-9 es mejor que directamente no usar condón.
Solo use lubricantes a base de agua (como K-Y Jelly) con los condones. Los lubricantes a base de aceite, como la vaselina (por ejemplo, Vaseline), el aceite de bebé o las lociones, hacen que el caucho de los condones se rompa.
Use un condón de látex o de poliuretano. Los condones que se fabrican con membranas naturales, como tripa de oveja, no son tan buenos debido a que el virus que provoca el SIDA es lo suficientemente pequeño como para atravesar los diminutos poros que tienen estos condones.
La mejor decisión para su salud es obtener ayuda para su problema de abuso de drogas. Si usted comparte agujas y jeringas, lávelas dos veces con agua y lejía para ayudar a destruir el VIH. Cargue lejía en la jeringa y en la aguja y luego descárguela. Haga lo mismo, pero con agua. Repita ambos pasos una vez más.
How to Recognize and Treat Acute HIV Syndrome by BL Perlmutter, M.D., Ph.D., JB Glaser, M.D., and SO Oyugi, M.D. (American Family Physician agosto 01, 1999, http://www.aafp.org/afp/990800ap/535.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 12/10
Creado: 01/96