Cuando usted se corta, el cuerpo detiene el sangrado formando un coágulo de sangre, que es una masa espesa de tejido sanguíneo. Una sustancia de la sangre que se llama proteína actúa junto con diminutas partículas, que se llaman plaquetas, para formar el coágulo. La formación de un coágulo se llama coagulación. La coagulación ayuda cuando usted se lastima porque hace más lenta la pérdida de sangre. Sin embargo, la sangre no debe coagular cuando se mueve por el cuerpo dentro de los vasos sanguíneos. La tendencia a coagular demasiado se llama hipercoagulabilidad. Esta puede ser muy peligrosa.
Determinadas proteínas de la sangre deberían evitar que la sangre coagule demasiado. Algunas personas no tienen suficiente cantidad de estas proteínas. En otras personas, estas proteínas no funcionan en forma adecuada o es posible que haya proteínas adicionales en la sangre que provocan demasiada coagulación.
Algunas personas nacen con una tendencia a desarrollar coágulos. Esta tendencia es heredada (lo que significa que se transmite de padres a hijos).
Determinadas situaciones o determinados factores de riesgo pueden hacer que sea más probable que la sangre coagule demasiado. Estas situaciones incluyen las siguientes:
Es posible que usted tenga riesgo de tener hipercoagulabilidad si cualquiera de las siguientes afirmaciones es verdadera:
Si su médico sospecha que usted tiene hipercoagulabilidad, algunas pruebas pueden controlar los niveles de proteína en la sangre. Las pruebas también mostrarán si las proteínas actúan de la manera en que deberían para coagular la sangre en forma adecuada.
Sí. Varios medicamentos pueden diluir la sangre y reducir las probabilidades de que esta coagule. Algunas personas con hipercoagulabilidad solo deben tomar anticoagulantes cuando están en una situación que aumenta sus probabilidades de formar coágulos (como cuando están en el hospital recuperándose de una cirugía, cuando están en un automóvil o un avión durante mucho tiempo o cuando están embarazadas). Otras personas deben tomar los medicamentos en forma constante por el resto de su vida. Su médico decidirá qué tratamiento es adecuado para usted.
Los dos anticoagulantes más comunes se llaman heparina y warfarina. Es probable que su médico le dé primero heparina, porque la heparina actúa de inmediato. La heparina debe inyectarse con una pequeña aguja debajo de la piel. Una vez que la heparina comienza a actuar, es probable que su médico le haga empezar a tomar warfarina por vía oral. La warfarina tarda más tiempo en empezar a actuar.
Ambos medicamentos pueden hacer que usted sangre con más facilidad. Si usted se corta, podría notar que la sangre tarda más de lo habitual en coagular. También podría tener moretones con más facilidad. Llame a su médico si tiene sangrado poco habitual o abundante.
La warfarina tiene un efecto más fuerte en algunas personas que en otras. Si usted toma warfarina, su médico querrá controlarlo a menudo con un análisis de sangre que muestre cuán bien actúa la warfarina. Algunos otros medicamentos pueden aumentar o reducir la potencia de la warfarina. Pregunte a su médico antes de tomar un medicamento nuevo, incluidos los medicamentos de venta libre, las vitaminas y los suplementos a base de hierbas. Además, hable con su médico sobre los alimentos que debe evitar mientras toma warfarina.
Si usted está embarazada, no debe tomar warfarina. La warfarina puede provocar defectos de nacimiento. En su lugar, usted debe usar heparina hasta que su bebé nazca. Si usted quiere quedar embarazada y usted ya toma warfarina, hable con su médico sobre cambiar a la heparina. Las mujeres sexualmente activas que toman warfarina deben usar métodos anticonceptivos.
Un coágulo en el interior de un vaso sanguíneo se llama trombo. A veces, el trombo puede viajar por el torrente sanguíneo y quedar atascado en los pulmones. Este tipo de coágulo (que se llama émbolo pulmonar) impide que la sangre llegue a los pulmones. Un émbolo pulmonar puede poner la vida en peligro.
Un coágulo que obstruye un vaso sanguíneo en el cerebro puede provocar un accidente cerebrovascular. Un coágulo en un vaso sanguíneo en el corazón puede provocar un ataque cardíaco. Los coágulos de sangre pueden hacer que algunas mujeres tengan abortos espontáneos. Todas estas afecciones también pueden poner la vida en peligro.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 05/10
Creado: 09/00