La artritis reumatoide juvenil es una afección de las articulaciones que afecta a adolescentes y a niños que tienen 15 años o menos. A veces se la llama artritis idiopática juvenil. La artritis reumatoide juvenil hace que el recubrimiento de las articulaciones se hinche y libere líquido hacia dentro de la articulación. Las articulaciones se hinchan y se vuelven rígidas, dolorosas y tibias al tacto.
Los síntomas pueden variar mucho de un niño a otro. Es posible que su hijo se queje de dolores articulares o que cojee. Sus articulaciones pueden estar muy hinchadas o sentirse calientes. Es posible que su hijo tenga rigidez por la mañana o tener problemas para moverse. Usted puede notar que evita hacer las actividades normales. Los síntomas de su hijo pueden aparecer y desaparecer, y pueden ser leves o intensos. Los síntomas pueden durar poco tiempo o años.
Existen tres tipos principales de artritis reumatoide juvenil. Los síntomas de su hijo dependerán del tipo que tenga.
En casos graves, la artritis reumatoide juvenil puede retrasar el crecimiento. La hinchazón de los ojos puede ser grave y provocar problemas de la visión. Si su hijo tiene signos o síntomas de artritis reumatoide juvenil, asegúrese de llevarlo al médico.
Ninguna prueba puede identificar la artritis reumatoide juvenil, y esta puede ser difícil de diagnosticar. El médico de su hijo probablemente le preguntará sobre los síntomas y los antecedentes médicos de su hijo. También examinará a su hijo, y es posible que le haga una radiografía o un análisis de sangre. El médico de su hijo también puede querer extraerle una muestra del líquido que se encuentra en el recubrimiento de las articulaciones de su hijo. En algunos casos, el médico querrá hacer un seguimiento de los síntomas de su hijo durante algunos meses. Los patrones de los síntomas de su hijo pueden ayudar a identificar qué tipo de artritis reumatoide juvenil tiene.
La artritis reumatoide juvenil y sus síntomas, como el dolor y el daño duradero en las articulaciones y los ojos, pueden manejarse con tratamiento.
El médico de su hijo puede recomendar una combinación de tratamientos que pueden incluir medicamentos para aliviar el dolor, junto con fisioterapia y ejercicio. La fisioterapia y un plan de ejercicios pueden ayudar a su hijo a mantener la amplitud de movimiento y la fuerza sin provocar más daño a las articulaciones.
El médico de su hijo probablemente sugiera un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno (marcas: Advil, Motrin), para reducir la hinchazón articular.
Si estos medicamentos no ayudan a aliviar los síntomas de su hijo, el médico de su hijo puede sugerir una combinación de AINE con medicamentos antiinflamatorios de acción lenta, que son más potentes y pueden hacer que el avance de la enfermedad sea más lento.
Si los síntomas y el riesgo de daño son graves, es posible que su hijo necesite tratamiento con corticosteroides para reducir la inflamación. En el caso de todos estos medicamentos, deben hacerse pruebas regulares para controlar si provocan efectos secundarios.
Los medicamentos más nuevos permiten a los médicos tratar los problemas autoinmunitarios que provocan artritis reumatoide juvenil. Estos medicamentos ayudan a hacer más lento el sistema inmunitario de su hijo para que no provoque más daños a las articulaciones. Estos pueden recetarse si los fármacos antiinflamatorios solos no ayudan.
En raras ocasiones, los niños necesitan cirugía para ayudar a tratar la artritis reumatoide juvenil. Es posible que se necesite cirugía de tejidos blandos para reparar las articulaciones si estas se han doblado o deformado mucho. La cirugía de reemplazo articular puede ser necesaria si las articulaciones están muy dañadas.
No obstante, con un tratamiento apropiado, muchos niños pueden finalmente llevar una vida plena, normal e, incluso, libre de síntomas.
Es realmente importante que su hijo esté lo más activo posible. Los ejercicios regulares, incluidos los juegos y los deportes, pueden ser una parte importante del manejo de la artritis reumatoide juvenil. Sin embargo, asegúrese de consultar a su médico antes de que su hijo empiece algún deporte u actividad nuevos.
Chronic Musculoskeletal Pain in Children: Part II. Rheumatic Causes by JL Junnila, VW Cartwright (American Family Physician julio 15, 2006, http://www.aafp.org/afp/20060715/293.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 02/11
Creado: 07/09