Artritis reumatoide juvenil | Tratamiento

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¿Cómo se trata la artritis reumatoide juvenil?

La artritis reumatoide juvenil y sus síntomas, como el dolor y el daño duradero en las articulaciones y los ojos, pueden manejarse con tratamiento.

El médico de su hijo puede recomendar una combinación de tratamientos que pueden incluir medicamentos para aliviar el dolor, junto con fisioterapia y ejercicio. La fisioterapia y un plan de ejercicios pueden ayudar a su hijo a mantener la amplitud de movimiento y la fuerza sin provocar más daño a las articulaciones.

¿Los medicamentos pueden ayudar?

El médico de su hijo probablemente sugiera un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno (marcas: Advil, Motrin), para reducir la hinchazón articular.

Si estos medicamentos no ayudan a aliviar los síntomas de su hijo, el médico de su hijo puede sugerir una combinación de AINE con medicamentos antiinflamatorios de acción lenta, que son más potentes y pueden hacer que el avance de la enfermedad sea más lento.

Si los síntomas y el riesgo de daño son graves, es posible que su hijo necesite tratamiento con corticosteroides para reducir la inflamación. En el caso de todos estos medicamentos, deben hacerse pruebas regulares para controlar si provocan efectos secundarios.

Los medicamentos más nuevos permiten a los médicos tratar los problemas autoinmunitarios que provocan artritis reumatoide juvenil. Estos medicamentos ayudan a hacer más lento el sistema inmunitario de su hijo para que no provoque más daños a las articulaciones. Estos pueden recetarse si los fármacos antiinflamatorios solos no ayudan.

¿Qué sucede con la cirugía?

En raras ocasiones, los niños necesitan cirugía para ayudar a tratar la artritis reumatoide juvenil. Es posible que se necesite cirugía de tejidos blandos para reparar las articulaciones si estas se han doblado o deformado mucho. La cirugía de reemplazo articular puede ser necesaria si las articulaciones están muy dañadas.

No obstante, con un tratamiento apropiado, muchos niños pueden finalmente llevar una vida plena, normal e, incluso, libre de síntomas.

Consejos para manejar la artritis reumatoide juvenil

  • Darse una ducha caliente, aplicar una compresa caliente o fría, o dormir en una cama tibia o en una bolsa de dormir pueden ayudar a aliviar la rigidez.
  • El médico de su hijo puede mostrarle ejercicios especiales, incluidos ejercicios de estiramiento y de amplitud de movimiento, que también pueden ayudar a reducir la rigidez en las articulaciones y a mejorar la flexibilidad.
  • Haga que su hijo tome sus medicamentos al mismo tiempo que hace otra actividad, como desayunar. Esto podría ayudar a su hijo a recordar tomar los medicamentos en el horario correcto.
  • Hacer ejercicios u otras actividades a la misma hora todos los días, en función de lo que haya recomendado su médico o fisioterapeuta, puede ayudar a su hijo a recordar hacer estas actividades. Por ejemplo, puede hacer sus ejercicios de estiramiento mientras mira su programa favorito de televisión de la tarde.

¿Podrá estar activo mi hijo?

Es realmente importante que su hijo esté lo más activo posible. Los ejercicios regulares, incluidos los juegos y los deportes, pueden ser una parte importante del manejo de la artritis reumatoide juvenil. Sin embargo, asegúrese de consultar a su médico antes de que su hijo empiece algún deporte u actividad nuevos.

Fuente

Chronic Musculoskeletal Pain in Children: Part II. Rheumatic Causes by JL Junnila, VW Cartwright (American Family Physician julio 15, 2006, http://www.aafp.org/afp/20060715/293.html)

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/11
Creado: 07/09

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