La enfermedad de Lyme es una infección provocada por un tipo de bacteria (germen) que se llama espiroqueta. Las garrapatas del ciervo (que se encuentran en el noreste y en el centro-norte de los Estados Unidos) y las garrapatas de pata negra del oeste (que se encuentran mayormente en la costa del Pacífico) son las portadoras de esta enfermedad. A través de picaduras, estas garrapatas pueden propagar la enfermedad a los animales y a los seres humanos. Por lo general, estas garrapatas tienen aproximadamente el tamaño de una semilla de sésamo.
La enfermedad de Lyme es más común en las áreas rurales y suburbanas de los estados del noreste y del medio-oeste. La enfermedad de Lyme también se encuentra en otras partes de los Estados Unidos, así como en Europa, Asia y Australia.
Un signo de la enfermedad de Lyme es un sarpullido, el cual podría aparecer entre 3 y 30 días después de la picadura de garrapata. Por lo general, este sarpullido empieza en el lugar de la picadura de garrapata. Podría comenzar como una mancha pequeña de color rojo y crecer. El centro podría desvanecerse, lo cual crearía una "diana" o un aspecto de anillo, pero esto no sucede siempre. Algunas personas con la enfermedad de Lyme tienen muchas manchas de color rojo. El sarpullido podría doler o sentirse tibio al tacto.
Otros síntomas de la enfermedad de Lyme en la primera etapa incluyen:
En raras ocasiones, la enfermedad de Lyme en la primera etapa puede propagarse al corazón o al sistema nervioso. Si la enfermedad de Lyme se propaga al corazón, es posible que la persona sienta latidos cardíacos lentos o irregulares. La propagación de la enfermedad de Lyme al sistema nervioso puede hacer que la cara caiga (una afección que se llama parálisis facial de Bell), provocar entumecimiento en los brazos y en las piernas, o provocar hinchazón de las membranas que rodean el cerebro (que se llama meningitis).
Si la enfermedad de Lyme no se trata, puede propagarse a otras partes del cuerpo. Los síntomas de la enfermedad de Lyme en etapas posteriores incluyen artritis (articulaciones dolorosas e hinchadas) y problemas en el sistema nervioso. A menudo, la artritis de Lyme afecta solo a una de las articulaciones grandes, como la rodilla. A veces, podría afectar a más de una articulación.
Aunque es poco frecuente, los síntomas del trastorno del sistema nervioso provocado por la enfermedad de Lyme en etapas posteriores podrían incluir:
Las personas que pasan tiempo en áreas donde las garrapatas son comunes (ya sea por trabajo o por actividades recreativas) tienen un riesgo más alto de desarrollar enfermedades transmitidas por las garrapatas. Por lo general, las garrapatas esperan cerca de la parte superior de los pastizales y arbustos bajos a que personas o animales rocen aquella parte. A menudo, las garrapatas se trepan por la ropa o los cuerpos de las personas durante varias horas o más antes de adherirse a la piel.
La mejor manera de determinar si tiene la enfermedad de Lyme es hablar con su médico de familia sobre sus síntomas. Los análisis de sangre no siempre son necesarios para determinar el diagnóstico. A menudo, pueden proporcionar resultados falsos, en especial en la enfermedad de Lyme en la primera etapa.
Las personas que han estado enfermas con la enfermedad de Lyme durante menos de un mes no suelen tener aún los anticuerpos contra la enfermedad. Esto significa que no tendrán un análisis de sangre positivo. Además, si una persona con enfermedad de Lyme en la primera etapa toma antibióticos, es posible que el resultado de la prueba de detección de la enfermedad de Lyme nunca dé positivo. Sin embargo, el análisis de sangre casi siempre da positivo en las personas que han estado enfermas durante 4 semanas y no han tomado antibióticos.
Es posible que las personas que tienen hinchazón articular o problemas en el sistema nervioso necesiten realizarse pruebas especiales. Es posible que su médico necesite extraer parte del líquido de la articulación hinchada o de la columna vertebral para detectar indicios de la afección.
La enfermedad de Lyme se trata con antibióticos. La enfermedad de Lyme en la primera etapa responde muy bien al tratamiento. En la mayoría de los casos, se necesitan de 14 a 30 días de tratamiento con un antibiótico para combatir las bacterias. Su médico le informará por cuántos días debe tomar antibiótico. Es importante que usted tome todos los medicamentos que su médico le recete para prevenir la propagación de la enfermedad de Lyme a las articulaciones, al sistema nervioso o al corazón. Si usted tiene problemas con los medicamentos, no deje de tomarlos. Llame a su médico e infórmele sus efectos secundarios.
La enfermedad de Lyme en etapas posteriores también se trata con antibióticos. Es posible que sea necesario administrarle los antibióticos por vía intravenosa (por vía IV) en esta etapa. Los medicamentos que reducen la hinchazón y el dolor pueden aliviar la artritis asociada con la enfermedad de Lyme en etapas posteriores. Si es necesario, puede drenarse el exceso de líquido de las articulaciones afectadas.
La mejor manera de prevenir la enfermedad de Lyme es evitar ser picado por garrapatas. Cuando esté al aire libre, siga estas pautas:
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 01/10
Creado: 09/00