Los bebés nacen con sistemas inmunitarios inmaduros. En consecuencia, los bebés tienden a tener una alta cantidad de infecciones, por lo general 1 cada 1 ó 2 meses. Los sistemas inmunitarios de los bebés comienzan a madurar poco después del nacimiento. La cantidad de infecciones comienzan a disminuir con el tiempo. Para el momento en que los niños tienen edad escolar, su tasa de infección es, por lo general, la misma que la tasa de los adultos.
La mayoría de los médicos se preocupan si los niños tienen infecciones virales simples y luego pasan a tener infecciones bacterianas más complicadas y graves, como las infecciones en la sangre y la neumonía. Las infecciones inusuales o un aumento en la cantidad de infecciones con el tiempo son otros signos de advertencia.
La mayoría de los niños que tienen infecciones reiteradas no tienen ningún problema grave y crecen hasta convertirse en adultos sanos. Sus infecciones se producen con menos frecuencia para el momento en el que alcanzan la edad escolar. Asegúrese de que su hijo duerma mucho y de que siga una dieta saludable. Es posible que dormir y alimentarse en forma apropiada sean tan importantes como los medicamentos para ayudar a su hijo a combatir las infecciones.
A veces, es fácil ver la causa de una infección, como estar en una guardería. Los niños en las guarderías se transmiten las infecciones entre ellos. Se babean y las narices les gotean. Se tocan entre ellos y tocan todos los juguetes. Esto propaga las infecciones. Como adultos, tenemos mucho menos contacto con los gérmenes de los otros, por lo que tenemos menos probabilidades de contraer tantas infecciones.
La exposición al humo de cigarrillo (que a veces se llama "fumar pasivamente") es otra causa del goteo nasal y de la respiración sibilante en los niños pequeños. Debido a que más mujeres en edad reproductiva están fumando, el fumar pasivamente es una causa más común de infecciones respiratorias en los niños. El fumar pasivamente está ahora relacionado a infecciones y al asma en niños.
Los cambios estructurales en los senos paranasales o en las trompas de Eustaquio (tubos conectores en cada oído) son una causa común de las infecciones reiteradas en los niños. El término "cambios estructurales" se refiere a diferencias en las partes óseas del cráneo, los senos paranasales y los oídos. Estas diferencias pueden heredarse. Algunas diferencias en la estructura del cuerpo hacen que sea más fácil para esa persona tener infecciones porque el drenaje normal de las trompas de Eustaquio (en el oído) o de los senos paranasales (en la nariz) está obstruido. Cuando el drenaje está obstruido, la cantidad de bacterias crece. Esto provoca una infección. En la mayoría de los niños, a medida que la cabeza crece, los problemas de drenaje mejoran. Si los niños pequeños están teniendo demasiadas infecciones de oído, podrían necesitar antibióticos o tubos especiales de los oídos.
La alergia y el asma también pueden provocar sinusitis (congestión o goteo nasal) reiterada y respiración sibilante. La alergia puede provocar inflamación dentro de la nariz que dura mucho tiempo. Por la inflamación, las vías de drenaje normal de la nariz y de los senos paranasales se hinchan y se tapan. Las bacterias crecen y provocan una infección. Se necesitan medicamentos para tratar la causa de la infección, que es la alergia.
La tos que acompaña las infecciones virales leves podría ser un signo de asma. A veces, cuando creemos que los niños tienen neumonía como complicación de un resfriado, en realidad tienen asma. Estos niños necesitan medicamentos para el asma además de otros medicamentos para la infección.
En algunos casos, la respuesta es solo el azar. En raras ocasiones, un niño por lo demás sano tendrá 2 ó 3 infecciones graves sin ningún motivo aparente. Sin embargo, es posible que su médico desee que su hijo se realice algunas pruebas de detección simples para determinar si su hijo tiene una deficiencia inmunitaria (una debilidad en el sistema inmunitario). Esta es la causa principal de las infecciones reiteradas graves.
Las enfermedades como la fibrosis quística son muy pocos frecuentes. La enfermedad provocada por el VIH es más común, pero los niños, por lo general, solo contraen el VIH si su madre tiene la infección del VIH.
Si usted fuma, deje de hacerlo. Hasta que deje por completo, fume solo fuera del hogar y fuera del auto. Fumar en una habitación lejos de su hijo no ayuda. Los filtros de aire tampoco ayudan a proteger a su hijo del humo de segunda mano.
La peor estación para los resfriados es el invierno. Si usted tiene un pariente o un amigo que pueda cuidar a su hijo durante el invierno, puede sacar a su hijo de la guardería, donde tantos otros niños tendrán resfriados. Las situaciones de cuidado domiciliario más reducidas (con 5 niños o menos) podrían ser otra buena opción. Que haya menos niños en las guarderías significa que habrá menos infecciones a las cuales estar expuesto.
Si usted tiene antecedentes familiares de alergias y asma, podría convenirle que su médico examine a su hijo por estas afecciones.
La Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los EE. UU. no aconseja el uso de velas para el oído. Las velas para el oído pueden provocar lesiones graves, y no existe evidencia que apoye su eficacia. Para obtener más información, visite el sitio web de la FDA.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 02/10
Creado: 09/00