Vulvodinia es la palabra que describe el dolor y las molestias en la vulva. La vulva es el área genital externa de la mujer o el área alrededor de la abertura de la vagina.
El dolor asociado con la vulvodinia por lo general se describe como ardor, escozor, comezón, irritación o una sensación como si estuviera en carne viva. Las relaciones sexuales, caminar, sentarse o hacer ejercicio pueden empeorar el dolor.
La vulvodinia por lo general comienza en forma repentina y es posible que dure meses a años. Aunque no pone la vida en peligro, es posible que el dolor haga disminuir sus actividades normales. También es posible que se sienta molesta o deprimida. Incluso es posible que le provoque problemas en la relación con su cónyuge o pareja, porque puede hacer que las relaciones sexuales resulten dolorosas.
Se desconoce la causa exacta de la vulvodinia. Algunos factores pueden incluir:
Es posible que deba realizarse un examen pélvico y pruebas para detectar bacterias y levaduras. Si algún resultado de las pruebas no parece normal, su médico podría recomendarle realizarse una colposcopia o una biopsia. La colposcopia es un examen del área genital que usa una lupa especial. Si se realiza una biopsia, su médico primero adormece el área genital con un analgésico, luego toma una pequeña parte de tejido para observarla en un microscopio.
El tratamiento depende de la causa de la vulvodinia. Algunos tipos de dolor vulvar mejoran con cremas o píldoras hechas para tratar las infecciones por hongos en forma de levadura. A veces, el dolor desaparece si usted usa cremas que contienen estrógeno o cortisona, aunque la crema con cortisona no es buena para el uso durante períodos prolongados. Algunos medicamentos antidepresivos pueden ayudar contra el dolor nervioso y la irritación. Otros tratamientos que pueden ayudar incluyen las inyecciones de interferón, la terapia con láser o la cirugía.
Los espasmos musculares en el área pélvica también pueden empeorar el dolor vulvar. Es posible que la fisioterapia o los tratamientos de biorretroalimentación (tratamientos que pueden ayudar a fortalecer y relajar los músculos pélvicos) ayuden a aliviar los espasmos. Si decide probar uno de estos tratamientos, busque a un terapeuta capacitado en la salud de las mujeres. Con la práctica, puede aprender a relajar los músculos pélvicos con ejercicios para hacer en el hogar.
Algunas de las siguientes medidas pueden ayudar a aliviar los síntomas. Si la ayudan, continúe usándolas. Si no la ayudan, déjelas y hable con su médico sobre otros tratamientos posibles.
Vulvodynia and Vulvar Vestibulitis: Challenges in Diagnosis and Management by Julius F. Metts, M.D. (American Family Physician marzo 15, 1999, http://www.aafp.org/afp/990315ap/1547.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 08/10
Creado: 09/00