En realidad, el cuerpo de su hijo necesita una determinada cantidad y un determinado tipo de grasa en su dieta para absorber nutrientes y para tener buena salud. Por ejemplo, las vitaminas A, D, E y K son solubles en grasa. Esto significa que requieren de la grasa para que el cuerpo las absorba. Las grasas son útiles porque proporcionan una sensación de llenura o “saciedad”. Los niños menores de dos (2) años todavía están desarrollando su cerebro y sistema nervioso, y algunas grasas son importantes para este proceso. Por esta razón, los niños menores de dos (2) años no deben tomar leche con bajo contenido en grasa (1 %) o leche desnatada.
Algunas grasas (llamadas “grasas buenas”) pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol total. Los ácidos grasos omega-3 son particularmente beneficiosos. Aparentemente disminuyen algunos factores de riesgo de enfermedad del corazón.
Pero comer demasiadas grasas, y en especial determinados tipos de grasas, puede traer como consecuencia niveles altos de colesterol, sobrepeso y obesidad. Estas afecciones pueden traer como consecuencia una serie de problemas de salud a medida que su hijo se convierte en adulto;por ejemplo enfermedad del corazón, diabetes, presión arterial alta y muchas más.
La American Heart Association (Asociación Cardiaca Estadounidense) proporciona estas pautas sobre las grasas para los niños (de dos [2] años de edad y más) y los adultos estadounidenses:
Para obtener información sobre alimentos empacados, puede leer el rótulo de información nutricional para saber qué contiene ese alimento, incluso la cantidad de grasa total, de grasa saturada y trans.
Este contenido se desarrolló con el apoyo de un fondo educativo provisto por la Coca-Cola Company.
American Heart Association. Fats 101. Accessed enero 14, 2011
Texas Heart Institute. Heart Disease Risk Factors for Children and Teenagers. Accessed enero 14, 2011
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Creado: 01/11