Cuando su niño que comienza a caminar no quiere comer

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¿Cuánto debe comer mi niño?

Cuánto come su niño puede ser muy diferente de cuánto come otro niño. No se preocupe si parece que su niño no come suficiente durante una comida. Los niños, con frecuencia, reponen un pequeño bocado o una comida que se saltaron comiendo más durante la siguiente comida.

Si su niño tiene suficiente energía y si está creciendo bien, lo más seguro es que esté sano. Hable con su médico si le preocupa cómo está creciendo su niño o que su niño es un niño muy selectivo a la hora de comer y que esto puede estar retrasando el crecimiento de su niño.

¿Y qué hay si mi niño es muy selectivo a la hora de comer?

Muchos niños que comienzan a caminar son muy selectivos a la hora de comer. Ser selectivo con respecto a la comida es un comportamiento normal para muchos niños que comienzan a caminar. Puede haber ocasiones, durante algún tiempo, en las cuales su niño quiera comer repetidamente una comida en particular, y luego, el niño puede no querer ni siquiera probar la misma comida. Ofrézcale a su niño una variedad de comidas nutritivas y déjelo elegir cuál comer. Es probable que usted quiera servir algo que sabe que le gusta a su niño acompañado de otro alimento nuevo y nutritivo. Pero trate de dejar que su niño explore nuevos tipos de comida por su propia cuenta. No obligue a su niño a probar comidas nuevas. Es probable que usted tenga que ofrecerle varias veces una comida nueva a su niño antes de que él o ella la prueben.

Es probable que usted tenga que ser flexible con las comidas que prepara para asegurarse de que su niño coma una dieta balanceada. Por ejemplo, si usted está haciendo estofado de carne de res para la cena y su niño solamente come papas y zanahorias, usted puede tener que cocinar estos dos alimentos por aparte (sin la carne) para que el niño los coma.

Es posible que usted quiera hacer una lista de los alimentos que le gustan a su niño con el objeto de que el niño coma una dieta balanceada. El sitio web del Departamento de agricultura de los EE. UU. (USDA en inglés) ChooseMyPlate.gov, ofrece buena información acerca de la nutrición para niños y adultos.

Darle un buen ejemplo a su niño también puede servir. Si su niño la ve comiendo una variedad de alimentos saludables él o ella tendrá más probabilidad de querer probarlos.

¿Cómo puedo asegurarme de que mi niño esté comiendo suficiente?

Ofrézcale comidas que sean sabrosas y tengan buena apariencia, y sírvale la cantidad apropiada. Una regla con base en la experiencia es ofrecerle una cucharada de cada tipo de comida por cada año de edad que su niño tenga. Si su niño aún sigue con hambre, puede servirle más. No fuerce a su niño a dejar el plato limpio. Una vez que el niño ya no tenga hambre usted debe permitirle que deje de comer.

Trate de no sobornarlo para que coma; por ejemplo ofreciéndole un postre como premio. Las amenazas y los castigos tampoco son buenas ideas. Si su niño no quiere comer acepte su voluntad. A pesar de que usted esté preocupada no le demuestre al niño que está molesta porque el rehusó comer. Si su niño está buscando llamar la atención, su desaprobación suple esa necesidad, y él o ella tratará de llamar su atención del mismo modo en otra ocasión.

¿Y qué hay con respecto a los bocados pequeños?

Su niño debe comer tres comidas y dos bocados pequeños cada día. Los niños que comienzan a caminar usualmente no comen lo suficiente en una comida como para seguir llenos hasta la siguiente comida. Ofrézcale a su niño bocados pequeños y saludables ("snacks") entre comidas. Algunos ejemplos de bocados saludables incluyen queso Oaxaca (pera o que se deshilacha) bajo en grasa, yogur en vasitos, rebanadas de manzana o fresas partidas por la mitad, tajadas de pavo magro o galletas de granos integrales con mantequilla de maní.

Trate de no ofrecerle bocados a su niño cuando se acerca la hora de comer. Si la próxima comida se va a servir en varias horas, está bien darle un bocado al niño. Si la comida se va a servir dentro de la hora siguiente evite ofrecerle al niño un bocado pequeño. Si su niño se sienta a la mesa con hambre es más probable que se coma la comida.

Si el niño no come a la hora de comer, ofrézcale un bocado saludable en un par de horas. Si su niño no se come el bocado pequeño, ofrézcale comida de nuevo a la hora de comida. Un niño normalmente come a la segunda comida. Con este enfoque, usted puede estar segura de que su hijo no va a pasar mucho tiempo con hambre ni a tener problemas relacionados con una dieta deficiente.

¿Cómo puedo hacer que la hora de la comida sea más fácil?

Usted puede intentar las siguientes sugerencias para hacer que la hora de la comida sea más fácil y placentera:

  • Avísele al niño con anticipación. Diez a quince minutos antes de que sea la hora de comer dígale a su niño que pronto será hora de comer. Los niños pueden estar tan cansados o excitados con las actividades del juego que no sienten ganas de comer. Dejarle saber al niño que ya casi es hora de la comida le dará una oportunidad para calmarse antes de comer.
  • Siga una rutina. Los niños se sienten más cómodos cuando hay rutinas y pueden predecir las cosas; tenga horas fijas para comer, haga que las personas se sienten en el mismo lugar en la mesa o cree una tradición haciendo que cada persona hable de algo divertido o interesante que les pasó durante el día.
  • Reserve las horas de comer para comer y para compartir ratos agradables en familia. No permita que su niño juegue con juguetes durante las comidas. Tampoco se debe permitir leer libros ni mirar televisión mientras se come. Explíquele a su niño lo bueno que es comer juntos y pregúntele si quiere quedarse en la mesa hasta que todos hayan terminado.
  • Haga de las comidas un rato agradable. Si las comidas son placenteras, la probabilidad de que su niño comience a desear comer con los demás miembros de familia es buena. Trate de evitar discusiones durante las comidas.
  • Maneje sus expectativas. Asegúrese de no esperar modales que son muy difíciles para su niño. Por ejemplo, no espere que un niño que tiene tres años coma con el utensilio apropiado. Para muchos niños, es mucho más fácil manejar una cuchara que un tenedor.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/10
Creado: 06/94

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