Enfermedad crónica: cómo puede afectar su vida sexual

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¿Cómo puede una enfermedad crónica afectar mi vida sexual?

Una enfermedad crónica es un problema de salud que usted tiene durante un período largo de tiempo; por ejemplo, enfermedad del corazón, diabetes, artritis o cáncer.

Las personas que tienen una enfermedad crónica pueden sentirse cansadas y deprimidas gran parte del tiempo. Pueden tener dolor, rigidez o dificultad para dormir. Pueden necesitar medicamentos u otros tratamientos que pueden afectar su vida sexual. Pueden tener una cirugía que puede cambiar la apariencia de su cuerpo. A consecuencia de esto, pueden tener menos interés por el sexo o pueden no disfrutar del sexo del mismo modo que solían hacerlo.

Sugerencias para mantener una vida sexual saludable si usted tiene una enfermedad crónica

Lea sobre su enfermedad. Existen muchos libros de auto-ayuda que tratan sobre el sexo y enfermedades crónicas específicas. Usted también puede inscribirse en un grupo de apoyo para hablar acerca de su enfermedad.

Si usted tiene un problema de salud crónico lo siguiente podría serle de ayuda para alistarse para tener actividad sexual:

  • Planee la actividad sexual para la hora del día en que usted tiene más energía y en que su problema de salud le molesta menos.
  • Asegúrese de estar descansado y relajado
  • Espere por lo menos dos horas después de comer antes de tener sexo.
  • Si usted necesita tomar calmantes para el dolor para sentirse mejor, tome el medicamento 30 minutos antes de tener actividad sexual.
  • Limite la cantidad de alcohol que usted toma y evite usar tabaco en cualquier forma. El alcohol y el tabaco pueden afectar el funcionamiento sexual.

Lo siguiente podría ayudarle a mantener su vida sexual:

  • Tómense de las manos, abrace y toque a su pareja, incluso cuando no planea tener sexo.
  • Use sus sentidos para hacer que la actividad sexual sea más placentera. Por ejemplo, use sábanas de satín en la cama, encienda velas aromáticas o ponga música.
  • Dígale a su pareja lo que le gusta y lo que no le gusta a usted. Preste atención a lo que le gusta y lo que no le gusta a su pareja.
  • Ensaye distintas posiciones sexuales para encontrar posiciones que sean cómodas para usted y su pareja o use almohadas para mayor comodidad.
  • Use gel lubricante íntimo (un nombre de marca: K-Y Jelly) para ayudar a disminuir el malestar que ocurre con el coito.

Hable con su pareja

Incluso con las mejores intenciones y preparación, puede haber ocasiones durante el curso de su enfermedad cuando usted decide que no quiere estar sexualmente activo o activa. Hable con su pareja acerca de cómo usted se siente y de porqué se siente de ese modo. Hable con su pareja sobre cómo usted puede ayudarla a lidiar con los sentimientos e interés en la actividad sexual por parte de él o de ella.

Hable con su médico.

Hable con su médico acerca de cualquier inquietud que usted tenga con respecto a su vida sexual. Su médico puede tener algunas sugerencias que podrían serle de ayuda.

Asegúrese de dejarle saber a su médico si usted está sintiéndose deprimido o si piensa que los efectos secundarios de un medicamento le están afectando su vida sexual.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 09/10
Creado: 01/06

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