Los problemas de peso y la conducta alimentaria pueden ser muy estresantes y dañinos para el bienestar general de su hijo adolescente. Los efectos sociales incluyen una autoestima baja y aislamiento. Los efectos en la salud física que pueden desarrollarse a medida que su hijo crece y se convierte en un adulto pueden ser graves.
Si tiene inquietudes respecto del peso de su hijo, hable con el médico de familia. Su médico puede ayudar a determinar si su hijo tiene un problema de peso al calcular su índice de masa corporal (IMC). El IMC es una medida aproximada de la grasa corporal, y se basa en la estatura (altura) y el peso de su hijo.
Usted también puede observar el comportamiento y los patrones de alimentación de su hijo adolescente. Las personas que tienen un problema o trastorno alimentario suelen estar muy preocupadas con los alimentos y su peso. Pueden ir a los extremos respecto de los alimentos y la alimentación. Los trastornos alimentarios pueden provocar graves problemas de salud que pueden causar la muerte.
Los signos de los trastornos alimentarios suelen ser obvios, pero no siempre es así. Muchas veces, los adolescentes se esfuerzan verdaderamente para ocultar un trastorno alimentario. Puede sospechar que su hijo adolescente tiene un trastorno alimentario si nota determinados patrones de conducta o síntomas físicos, o descubre que falta comida de los aparadores, o envases vacíos ocultos en la habitación de su hijo adolescente, o en otros lugares.
El cuadro a la derecha contiene una lista de algunos de los signos y síntomas de varios de los problemas y trastornos alimentarios más comunes. Los signos y los síntomas de los problemas y trastornos alimentarios son numerosos y variados. Si nota alguno de los signos y síntomas enumerados en el cuadro de abajo y siente inquietud, hable con el médico de su hijo, quien podrá ayudarlo a evaluar los síntomas específicos de su hijo y recomendarle la mejor manera de ayudarlo.
El trastorno por atracón es un trastorno alimentario en el que una persona de manera habitual (más de tres [3] veces por semana) consume grandes cantidades de alimentos. Las personas que tienen el trastorno por atracón suelen sentirse avergonzadas por la cantidad de comida que consumen, y es posible que oculten los alimentos para atracarse. Quienes tienen este trastorno intentan hacer dieta sin éxito o prometen no comer tanto, pero no pueden resistir la compulsión de continuar comiendo grandes cantidades de alimentos.
Los riesgos de tener sobrepeso o estar obeso como adulto son mayores si se aumenta demasiado de peso durante la niñez o los años de la adolescencia. Las afecciones de salud asociadas con el sobrepeso y la obesidad incluyen enfermedad del corazón, diabetes, presión arterial elevada, niveles altos de colesterol, asma, apnea del sueño y algunos tipos de cáncer.
Las personas que tienen anorexia están obsesionadas con ser delgadas. No quieren comer y tienen miedo de aumentar de peso. Pueden estar continuamente preocupadas por cuántas calorías ingieren y por cuánta grasa tiene lo que comen. Pueden tomar tabletas para adelgazar, laxantes o píldoras para eliminar agua para bajar de peso. Pueden hacer demasiado ejercicio. Las personas que tienen anorexia usualmente piensan que están gordas a pesar de que están muy delgadas, y pueden llegar a estar tan delgadas que puede parecer que están enfermas.
Bulimia es comer una gran cantidad de comida de una vez (llamado atracarse) y luego vomitarla o removerla del cuerpo mediante el uso de laxantes (purgarse). Después de haberse atracado de comida, algunas personas bulímicas ayunan (no comen) o hacen ejercicio en exceso para prevenir el aumento de peso. Las personas que tienen bulimia también pueden usar píldoras para eliminar agua, laxantes o tabletas para adelgazar para “controlar” su peso. Las personas con bulimia con frecuencia tratan de esconder sus atracones y purgas. Pueden esconder comida para atracarse. Quienes tienen bulimia generalmente están cerca de su peso normal, pero su peso puede subir y bajar.
La alimentación emocional es comer para consolarse, por aburrimiento o como respuesta a otras emociones en lugar de comer para nutrirse o porque se siente hambre. Los niños, los adolescentes y los adultos pueden experimentar alimentación emocional alguna vez.
Si su hijo tiene un trastorno alimentario, cuanto más rápido aborde el problema, mejor será. El hecho de intervenir de forma temprana puede ayudar a su hijo a evitar los riesgos asociados con los trastornos alimentarios y el hecho de tener sobrepeso o ser obeso.
Hablar con su hijo acerca de un posible trastorno o problema alimentario puede ser difícil; por lo tanto, prepárese. Con toda probabilidad, su hijo negará que siquiera exista un problema.
Hágale saber a su hijo que la conversación no es opcional. Establezca el momento para hablar con su hijo y comience la conversación de manera suave y cariñosa; evite las acusaciones y emitir juicios. Pero insista en la expresión de sus inquietudes. Utilice oraciones personales, como “Estoy preocupado por ti”. Evite las oraciones sobre su hijo, por ejemplo, “Comes a escondidas”.
Suele ayudar sencillamente ser compasivo y hacerle saber a su hijo que está para ayudarlo y apoyarlo. Tenga presente que su hijo se enfrenta a muchos cambios y presiones sociales. Es posible que su papel principal en un principio sea escuchar.
Si sospecha que su hijo tiene un problema o trastorno alimentario, hable con el médico de familia. Los niños que tienen un trastorno alimentario suelen necesitar asesoramiento psicológico individual y familiar (hablar sobre sus sentimientos, su peso y otros problemas en su vida). También es posible que el médico desee que su hijo visite a un especialista en nutrición (nutriólogo) para aprender a elegir alimentos más saludables y a comer en horarios habituales.
También es muy importante que haga lo que pueda para garantizar que su hijo se siente amado y apoyado por la familia y los amigos. Sentirse seguro y aceptado puede ayudar a formar una base sólida a partir de la que su hijo puede comenzar a aprender hábitos nuevos más saludables.
Abajo se encuentran algunos consejos específicos para ayudar a su hijo a establecer hábitos saludables con respecto a los alimentos y los ejercicios:
Este contenido se desarrolló con el apoyo de un fondo educativo provisto por la Coca-Cola Company.
Identification and management of eating disorders in children and adolescents by Rosen DS (Pediatrics. 2010;126(6):1240-53 , http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/126/6/1240)
Screening high school students for eating disorders: results of a national initiative. by Austin SB, Ziyadeh NJ, Forman S, Prokop LA, Keliher A, Jacobs D (Prev Chronic Dis 2008;5(4):A114 , http://www.cdc.gov/pcd/issues/2008/oct/07_0164.htm)
American Psychiatric Association. APA Practice Guidelines. Treatment of Patients With Eating Disorders, Third Edition. Accessed enero 14, 2011
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Creado: 01/11