La enfermedad crónica de los riñones (CKD, por sus siglas en inglés) se produce cuando los riñones están dañados y ya no funcionan como deberían. Los riñones normales y sanos extraen los desechos de la sangre. Luego, los desechos son eliminados del cuerpo a través de la orina. Los riñones también ayudan a controlar la presión arterial y producen glóbulos rojos. Si usted tiene enfermedad crónica de los riñones, los riñones no pueden extraer los desechos de la sangre como deberían. Casi 20 millones de personas en los Estados Unidos tienen esta enfermedad.
La mayoría de las personas no tienen síntomas en las primeras etapas de la enfermedad. Una vez que la enfermedad avanza, los síntomas pueden incluir los siguientes:
Las causas más comunes de la enfermedad crónica de los riñones (CKD) son la presión arterial alta, la diabetes y las enfermedades cardíacas. La enfermedad crónica de los riñones también puede ser provocada por infecciones u obstrucciones urinarias.
Es posible que usted esté en riesgo si un miembro de su familia tiene CKD o si usted tiene diabetes o si tiene la presión arterial alta. Hable con su médico acerca de sus factores de riesgo. Es importante diagnosticar la CKD en forma temprana.
Existen tres pruebas simples que su médico podría realizar si sospecha que usted podría tener enfermedad crónica de los riñones:
Su médico le hablará acerca de cómo tratar los problemas que dañaron los riñones.
Si tiene presión arterial alta, es importante reducirla. Los medicamentos llamados inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés) y bloqueantes del receptor de la angiotensina II pueden ser útiles. Estos medicamentos reducen la presión arterial y pueden ayudar a evitar que la enfermedad de los riñones empeore. Hacer ejercicio y seguir una dieta saludable también pueden ayudar a reducir la presión arterial.
Si usted tiene diabetes, su médico le dirá qué hacer para mantener normal el nivel de azúcar en la sangre. Es probable que necesite modificar la dieta, hacer más ejercicio y/o tomar medicamentos.
Si fuma, deje de hacerlo. El hábito de fumar daña los riñones. También aumenta la presión arterial e interfiere en la acción de los medicamentos que se usan para tratar la presión arterial alta.
También es posible que su médico le indique que coma menos proteínas. Comer demasiadas proteínas puede hacer que los riñones trabajen demasiado.
Necesitará realizarse chequeos con regularidad para que su médico pueda verificar cómo le funcionan los riñones y tratar los problemas provocados por la CKD.
La enfermedad crónica de los riñones puede provocar otros problemas. Hable con su médico acerca de cómo puede tratar estos otros problemas. Es posible que su médico le indique que tome medicamentos para tratar:
Si tiene enfermedad crónica de los riñones, es posible que pierda el apetito. Un nutricionista puede ayudarlo a planificar una dieta que lo mantendrá fuerte.
Incluso con los tratamientos adecuados, la CKD puede empeorar con el tiempo. Los riñones podrían dejar de funcionar. Esto se llama insuficiencia renal. Si esto sucede, los desechos se acumulan en el cuerpo y actúan como un veneno. Esta intoxicación puede provocar vómitos, debilidad, confusión y coma.
Si usted tiene insuficiencia renal, su médico le indicará que se haga diálisis. Durante la diálisis, se usa una máquina especial para filtrar la sangre y extraer los desechos que se acumulan. Un tipo de diálisis debe hacerse en una clínica. Para otro tipo de diálisis, la máquina es tan pequeña que puede llevarla sujeta al cuerpo mientras realiza sus actividades cotidianas. Si usted necesita diálisis, su médico hablará con usted acerca del tipo de máquina de diálisis que puede usar.
Chronic Kidney Disease by CS Snively, M.D. and C Gutierrez, M.D. (American Family Physician noviembre 15, 2004, http://www.aafp.org/afp/20041115/1921.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 11/10
Creado: 05/05