Enfermedad crónica de los riñones | Enfermedad crónica de los riñones y nutrición

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Tengo enfermedad crónica de los riñones. ¿Por qué es tan importante mi nutrición?

Si usted tiene enfermedad crónica de los riñones, los riñones no pueden funcionar como deberían para eliminar los desechos de la sangre. Esto hace que se acumulen desechos, lo que puede provocar problemas de salud adicionales y generar más trabajo en los riñones.

Parte de los desechos que hay en la sangre provienen de los alimentos que come, por lo que seguir una dieta especial puede ayudar a evitar una acumulación. Reducir el trabajo de los riñones puede hacer más lento el avance de la enfermedad de los riñones.

Me estoy haciendo diálisis. ¿Aun así necesito preocuparme por la nutrición?

Si, aun así necesita prestar atención a lo que come. La diálisis puede filtrar la sangre en forma muy eficaz, pero no puede eliminar todos los desechos que produce el cuerpo al procesar los nutrientes. Usted está en mayor riesgo de que aumenten los niveles de desechos entre las sesiones de diálisis.

¿Qué alimentos aumentan la acumulación de desechos en la sangre?

Parte de los desechos que pueden acumularse en la sangre provienen de los nutrientes de los alimentos que come. El cuerpo realmente necesita la mayoría de estos nutrientes para realizar sus funciones diarias. Pero cuando los riñones no están funcionando bien, determinados nutrientes pueden convertirse en un problema.

Fósforo. El fósforo es un mineral que puede ayudar a mantener los huesos saludables y fuertes. Sin embargo, incluso en las primeras etapas de la enfermedad crónica de los riñones, el nivel de fósforo en la sangre puede aumentar demasiado. Un nivel alto de fósforo puede provocar comezón en la piel. También puede hacer que los huesos pierdan calcio. Si esto sucede, los huesos se debilitan y se vuelven más quebradizos. Además, tiene un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.

Entre los alimentos altos en fósforo se incluyen los siguientes:

  • Productos lácteos, como la leche, el queso, el yogur y el helado.
  • Frijoles secos y arvejas, como los frijoles rojos, las arvejas secas y las lentejas.
  • Nueces y mantequilla de cacahuate.
  • Bebidas como la cerveza, la cola y el chocolate caliente.

Si el nivel de fósforo es demasiado alto incluso después de cambiar su dieta, su médico puede recetarle un medicamento para reducirlo.

Calcio. Se necesita calcio para desarrollar huesos fuertes. Desafortunadamente, los alimentos que contienen calcio a menudo también contienen fósforo. Si usted tiene enfermedad crónica de los riñones, es posible que necesite tomar suplementos de calcio sin fósforo. También es posible que su médico le recete un tipo especial de vitamina D para ayudar al cuerpo a absorber el calcio.

Proteínas. Se necesitan proteínas para desarrollar y mantener saludables los músculos, los huesos, la piel y la sangre. Las proteínas también ayudan al cuerpo a combatir infecciones y sanar heridas. Cuando se descomponen, las proteínas se convierten en productos de desecho. Los riñones dañados por alguna enfermedad no pueden impedir que se acumulen estos desechos en la sangre.

Potasio. El potasio es un mineral que ayuda a que los músculos y el corazón funcionen en forma adecuada. Se encuentra en alimentos como la banana, la patata, el tomate, el aguacate y el melón. Tener demasiada cantidad de potasio o muy poca cantidad de este en la sangre puede provocar problemas graves. Es posible que necesite prestar atención al consumo de potasio. Su médico determinará si necesita cambiar la cantidad de potasio en su dieta. Esto dependerá de la etapa de la enfermedad de los riñones y de si está tomando medicamentos para ayudar a reducir el nivel de potasio.

Sodio. Si usted consume demasiado sodio (sal), podría retener líquido. Este líquido adicional puede elevarle la presión arterial, lo que hace que trabajen más el corazón y los riñones.

Verifique la cantidad de sodio en las etiquetas de los alimentos. Los alimentos envasados y procesados, por lo general, son altos en sodio. Usted puede saber que alimentos como la salsa de soya, las carnes procesadas, las galletas y las patatas fritas de botanas contienen mucho sodio. Pero es posible que no sepa cuánto sodio hay en alimentos como el pan, las verduras enlatadas, las sopas y el queso. Busque alimentos sin sodio o bajos en sodio.

No agregue sal a la comida. Pruebe diferentes condimentos, como el jugo de limón, la salsa picante de pimiento y condimentos sin sal. Evite consumir sustitutos de la sal. Por lo general, contienen niveles altos de potasio.

Líquidos. Si tiene problemas para eliminar líquido del cuerpo, es necesario que sea cuidadoso con la cantidad de líquido que toma. Demasiado líquido puede generar una carga adicional en los riñones.

Calorías. Usted necesita consumir la cantidad adecuada de calorías para mantener un peso saludable y contribuir con las funciones del cuerpo. Esto puede plantear desafíos a las personas que tienen enfermedad crónica de los riñones. Limitar la cantidad de proteínas, lácteos, sal y determinados nutrientes en la dieta reduce sus opciones alimentarias. Es posible que los alimentos que solía comer ya no sean opciones saludables. Además, su apetito puede verse afectado por la enfermedad crónica de los riñones. Aunque esté bien que coma determinados alimentos que antes disfrutaba, estos ahora pueden no tener el mismo atractivo.

Su médico de familia puede ayudarlo a crear un plan de dieta que contribuya con la salud de sus riñones. Esto es importante dado que es posible que deba cambiar la dieta a medida que cambian la enfermedad de los riñones y los medicamentos que toma. Su médico puede recomendarle que trabaje junto con un dietista registrado para asegurarse de obtener la cantidad adecuada de calorías todos los días y evitar problemas.

Para aumentar su consumo de calorías, su médico o dietista pueden sugerirle agregar carbohidratos simples, como los que se encuentran en los caramelos duros, la miel y la gelatina. Las grasas pueden ser una buena fuente de calorías, pero las grasas saturadas aumentan el riesgo de tener enfermedades cardiovasculares. En lugar de estas, elija las grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas, como el aceite de oliva o el aceite de colza. Estas grasas "buenas" son mejores para su salud cardiovascular.

¿Cómo puedo realizar un seguimiento de cómo la dieta está afectando los riñones?

Hay una serie de pruebas disponibles para realizar un seguimiento de cuán bien están funcionando los riñones y de si la dieta está reduciendo el trabajo de los riñones.

Para medir cuán bien están filtrando desechos de la sangre los riñones, su médico puede calcular su tasa de filtrado glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés). Esta prueba evalúa la cantidad de creatinina (un tipo de desecho) en la sangre. Una eGFR en descenso indica que la función renal está empeorando. Es posible que sean necesarios otros cambios en su dieta y/o medicamentos.

Un análisis de orina con tira reactiva puede revelar si los riñones están perdiendo su función. Esta prueba mide la albúmina y otros desechos de proteínas que se acumulan cuando los riñones no están funcionando bien.

La prueba de albúmina en suero es un análisis de sangre que muestra si usted está recibiendo la cantidad suficiente de proteínas y calorías. Si no es así, es posible que esté en riesgo de tener infecciones y que no se sienta bien en general.

La prueba de aparición de nitrógeno proteico normalizado (nPNA, por sus siglas en inglés) mide su equilibrio proteico para determinar si está obteniendo suficientes proteínas. Esta prueba comprende la recolección de una muestra de sangre y de orina.

La prueba de nitrógeno ureico en sangre (BUN, por sus siglas en inglés) mide el nivel de urea en la sangre. La urea es uno de los desechos que quedan cuando el cuerpo descompone las proteínas. Un nivel alto de BUN puede indicar que está recibiendo demasiada cantidad de proteínas.

También es posible que su médico le haga un examen físico y algunas preguntas para identificar cualquier problema en su dieta. Querrá saber sobre cualquier cambio en su peso o en la cantidad de grasa corporal y masa muscular. También es posible que su médico le pregunte sobre la cantidad de alimentos que come, y su nivel de actividad y energía.

 

Este contenido fue desarrollado con el apoyo general de Nature Made®.

Bibliografía

Vea una lista de los recursos que se usaron para desarrollar esta información.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/14
Creado: 09/11

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