Hepatitis C | Tratamiento

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¿Cómo debo cuidarme si tengo hepatitis C?

Debe seguir una dieta saludable y empezar a hacer ejercicio en forma regular. Su médico de familia puede ayudarlo a planificar una dieta saludable y práctica.

Informe a su médico sobre los medicamentos que está tomando, incluidos los medicamentos de venta libre. Muchos medicamentos, incluido el acetaminofén (marca: Tylenol), son desintegrados por el hígado y pueden aumentar la velocidad a la que se daña el hígado. También debe limitar el consumo de alcohol, ya que esto también acelera el avance de las enfermedades del hígado, como la hepatitis C. Una bebida alcohólica ocasional podría ser aceptable, pero consulte antes a su médico.

¿Hay un tratamiento para la hepatitis C?

Los buenos hábitos de salud son esenciales para las personas con hepatitis C, en especial, evitar el alcohol y otros medicamentos y fármacos que pueden imponer un esfuerzo al hígado. Aún no existe una cura comprobada para la hepatitis C, pero cabe destacar que, después de tomar medicamentos durante un período de 6 meses a 1 año, hay una cantidad significativa de personas (del 45% al 75%) que no experimentan más problemas a causa de la hepatitis C. Debe analizar el tratamiento con un médico si usted tiene hepatitis C.

El método estándar para el tratamiento de la hepatitis C es una combinación de medicamentos antivirales. Su médico le recetará un ciclo completo de medicamentos y, después de que haya completado el tratamiento, controlará el nivel de hepatitis C en la sangre. Si aún tiene una cantidad significativa del virus en el sistema, es posible que su médico le recomiende otro ciclo de medicamentos.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento con fármacos?

Los efectos secundarios del tratamiento para la hepatitis C pueden incluir los siguientes:

  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Fiebre.
  • Fatiga.
  • Depresión.

Por lo general, los efectos secundarios son peores durante las primeras semanas del tratamiento y se vuelven menos graves con el tiempo. Si tiene problemas para manejar los efectos secundarios de su medicamento, hable con su médico. Es posible que le sugiera maneras para aliviar algunos de los efectos secundarios. Por ejemplo, si su medicamento le da náuseas, puede resultar útil tomarlo justo antes de irse a dormir.

Si tomar el medicamento para tratar la hepatitis C lo hace sentir peor que la enfermedad en sí, podría sentir deseos de dejar de tomarlo antes de finalizar el tratamiento. Sin embargo, si no previene el daño en el hígado que provoca la inflamación crónica, a largo plazo su enfermedad empeorará. No deje de tomar su medicamento hasta que su médico se lo indique.

¿Debo recibir un tratamiento con fármacos?

La elección depende de usted y de su médico. Algunas personas que tienen hepatitis C no tienen ningún síntoma. Solo tienen una leve inflamación del hígado. Si usted tiene hepatitis C, pero no tiene síntomas, su médico querrá monitorear con atención su afección. Esto se hace examinando la sangre, al menos, una vez al año (quizás hasta 3 veces al año). Su médico podría decidir empezar un tratamiento con fármacos solo si el virus de la hepatitis C alcanza un determinado nivel en el cuerpo o si usted empieza a experimentar muchos síntomas.

La decisión de usar terapia con fármacos puede ser difícil de tomar debido a los efectos secundarios. Su médico prestará atención al tipo de virus y a la cantidad de virus en el cuerpo. Su estado de salud general, los resultados de sus análisis de sangre y la biopsia de hígado también son factores importantes para tener en cuenta antes de que usted y su médico empiecen el tratamiento con fármacos para su hepatitis C.

¿Cómo sabré si mi tratamiento funciona?

La meta del tratamiento es reducir la cantidad del virus de la hepatitis C presente en la sangre a niveles que no puedan ser detectados después de una terapia de 24 semanas. La cantidad del virus en la sangre se llama carga viral. Al final de su tratamiento, su médico deberá medir la carga viral y averiguar cuán sano está el hígado. Es posible que repita muchas de las mismas pruebas que se realizaron cuando se le diagnosticó por primera vez la hepatitis C.

Si la sangre tiene tan pocas copias del virus que las pruebas no pueden medirlas, se dice que el virus es no detectable. Si este permanece no detectable durante, al menos, 6 meses después de que su tratamiento haya finalizado, usted tendrá lo que se llama una respuesta virológica sostenida (SVR, por sus siglas en inglés). Las personas que tienen una SVR tienen una buena probabilidad de evitar tener problemas hepáticos graves en el futuro.

Si el tratamiento no reduce la carga viral o si usted no tiene una SVR después del tratamiento, su médico analizará con usted otras opciones de tratamiento. Por ejemplo, si 1 ciclo de tratamiento no disminuyó lo suficiente la carga viral, es posible que su médico recomiende un segundo ciclo de tratamiento. Incluso si el tratamiento no evita que usted tenga una enfermedad activa del hígado, reducir la carga viral y controlar la inflamación crónica del hígado también pueden ayudar a que usted se sienta mejor durante mucho tiempo.

¿Cómo puedo sobrellevar lo que siento en relación con el hecho de tener hepatitis C?

Sobrellevar la hepatitis C no es fácil. Es posible que usted se sienta triste, asustado o enojado, o es posible que usted no crea que tiene la enfermedad. Estos sentimientos son normales, pero no deben impedirle desarrollar su vida diaria. Si lo hacen, o si duran mucho tiempo, es posible que esté sufriendo de depresión. Las personas que están deprimidas tienen la mayor parte de los siguientes síntomas o todos ellos casi todos los días, durante todo el día, durante 2 semanas o más:

  • Sentirse triste y desesperanzado, y tener ataques frecuentes de llanto.
  • Perder interés o gusto por las cosas que usted solía disfrutar (incluidas las relaciones sexuales).
  • Sentirse culpable, impotente o sin ningún valor.
  • Pensar sobre la muerte o el suicidio.
  • Dormir demasiado o tener problemas para dormir.
  • Perder el apetito, y bajar o subir de peso en forma involuntaria.
  • Sentirse muy cansado todo el tiempo.
  • Tener dificultad para prestar atención o para tomar decisiones.
  • Tener dolores que no mejoran con tratamiento.
  • Sentirse inquieto, irritado y enojarse con facilidad.

Hable con su médico si nota cualquiera de estos síntomas. Su médico puede ayudar recomendando un grupo de apoyo o un terapeuta, y/o recetándole un medicamento para que tome.

Fuente

Hepatitis C: Part II. Prevention Counseling and Medical Evaluation by LA Moyer, R.N., EE Mast, M.D., M.P.H., and MJ Alter, Ph.D. (American Family Physician enero 15, 1999, http://www.aafp.org/afp/990115ap/349.html)

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 05/10
Creado: 09/00

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