El abuso de inhalantes es inspirar u esnifar deliberadamente productos de uso doméstico comunes para "estar colocado". Casi cualquier aerosol o solvente líquido puede ser usado como inhalante. Los ejemplos de productos de uso doméstico que es posible que los jóvenes intenten consumir de modo abusivo incluyen los siguientes:
Una persona puede consumir de modo abusivo los inhalantes de varias maneras. Inspirar las emanaciones del producto en forma directa desde su recipiente se llama "oler". Embeber un trapo en el producto, y colocar el trapo sobre la nariz e inhalar se llama "aspirar". Derramar el producto en una bolsa y sostenerlo sobre la boca y la nariz mientras se inhala se llama "bolsear".
Las personas que abusan de los inhalantes con más frecuencia son los adolescentes, en especial aquellos de 12 a 15 años. Los inhalantes son fáciles de adquirir porque no son ilegales y son baratos. A menudo, los adolescentes prueban los inhalantes antes de probar el alcohol, los cigarrillos o la marihuana.
La mejor manera de evitar que su hijo experimente con inhalantes es hablarle con anticipación. No suponga que su hijo "no haría eso". Hablar con su hijo sobre los peligros de probar las drogas puede ayudarlo a tomar la decisión adecuada.
La inhalación de solventes puede provocar que el corazón lata en forma irregular, demasiado rápido o demasiado fuerte, y puede causar muerte súbita. También puede aumentar el riesgo de que su hijo se lesione con una caída, un incendio o un accidente automovilístico (por ejemplo, si su hijo intenta conducir mientras está bajo los efectos de un inhalante).
Los inhalantes impiden que el oxígeno fluya al cerebro y a todos los otros órganos del cuerpo. El abuso continuo puede provocar graves daños y, en última instancia, matar a su hijo como resultado del daño provocado en cada órgano con el tiempo.
Además, si su hijo abusa de los inhalantes, es probable que pruebe otros tipos de drogas, en especial el alcohol y la marihuana.
Puede ser difícil reconocer los signos del abuso de inhalantes. Los adolescentes que usan inhalantes pueden tener algunos de los siguientes signos:
Es posible que se quejen de dolores de cabeza, mareos, problemas para recordar cosas, problemas para dormir o problemas de visión.
Sea honesto con su hijo. Infórmele sobre los peligros del abuso de inhalantes. Hable con su hijo sobre sus preocupaciones de una manera que muestre que usted quiere ayudar.
Si su hijo tiene síntomas físicos, como dolores de cabeza o mareos, llévelo a un médico. Pregunte si su médico tiene experiencia en el manejo de niños que han abusado de inhalantes. También podría convenirle pedir ayuda al consejero de orientación de su hijo, al enfermero de su escuela, a su maestro o a su entrenador.
Recognition and Prevention of Inhalant Abuse by CE Anderson, M.D., and GA Loomis, M.D. (American Family Physician septiembre 01, 2003, http://www.aafp.org/afp/20030901/869.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 02/10
Creado: 11/04