Marcha convergente | Tratamiento

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¿Cómo se trata la marcha convergente?

El tratamiento depende de la causa de la marcha convergente de su hijo.

Metatarso aducto

Es posible que su médico le indique cómo estirar el pie del bebé para ayudar a que el pie crezca más recto. Si la forma del pie es muy curva o si la curvatura no desaparece, es posible que su médico trate a su bebé poniéndole yesos o aparatos ortopédicos en los pies para ayudar a estirarlos para que queden en una posición recta.

Los médicos tienen distintas opiniones sobre cuándo deben ponerse los yesos o los aparatos ortopédicos, pero muchos consideran que si los pies siguen estando curvos cuando el niño tiene entre 4 y 6 meses, debe comenzar a usar yeso o un aparato ortopédico. El niño debe terminar de usarlos antes de alcanzar la edad normal para caminar. Si los pies aún tienen cierta curvatura después del tratamiento, esto no provocará ningún problema al correr o jugar, y no es doloroso. Una curvatura pronunciada puede provocar problemas para conseguir calzado adecuado. Este es el motivo principal por el que se usan yesos o aparatos ortopédicos.

Torsión tibial interna

Ni los aparatos ortopédicos ni el calzado especial resultan muy útiles. Un tratamiento que se ha usado consiste en un tipo de calzado fijado a una barra que hace que los pies del niño apunten hacia afuera. No se ha demostrado que funcione en todos los casos. Los aparatos ortopédicos como este son costosos y, a menudo, a los niños no les gusta usarlos. Por eso, la mayoría de los médicos no indican ningún tratamiento para la torsión tibial interna en los niños pequeños. En una pequeña cantidad de niños, la torcedura en la tibia no desaparece. Incluso si la torcedura permanece, no se ha demostrado que provoque artritis ni problemas al correr y saltar.

A veces, el aspecto es un problema. En este caso, el tratamiento es una cirugía para cortar los huesos y girarlos (rotarlos) hacia afuera, de manera que los pies apunten hacia adelante. Son muy pocos los niños que necesitan esta cirugía. Este es un tema que debe analizarse con mucho cuidado con el médico de su hijo.

Anteversión femoral excesiva

La anteversión femoral excesiva, por lo general, mejora sola. En la mayoría de los niños, los pies apuntarán al frente o hacia afuera para cuando tengan de 6 a 8 años. Por lo general, los aparatos ortopédicos o las alteraciones del calzado no son de ayuda. En unos pocos niños que tienen una torcedura muy pronunciada hacia adentro en el fémur, es posible realizar una operación para cortar este hueso y girarlo hacia afuera, de manera que los pies apunten hacia adelante. Solo se considera la posibilidad de realizar una cirugía en casos muy graves.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 03/14
Creado: 01/94

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