El trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad que hace que las personas tengan pensamientos no deseados (obsesiones) y que repitan determinadas conductas (compulsiones) una y otra vez. Todos tenemos hábitos y rutinas en nuestra vida diaria, como cepillarnos los dientes antes de acostarnos. Sin embargo, para las personas con OCD, los patrones de conducta interfieren en su vida diaria.
La mayoría de las personas con OCD saben que sus obsesiones y compulsiones no tienen sentido, pero no pueden ignorarlas ni frenarlas.
Las obsesiones son ideas, imágenes e impulsos que pasan por la mente de una persona una y otra vez. Una persona con OCD no quiere tener estos pensamientos y los encuentra perturbadores, pero no puede controlarlos. A veces, estos pensamientos vienen de vez en cuando y son solo levemente molestos. Otras veces, una persona que tiene OCD tendrá pensamientos obsesivos todo el tiempo.
Los pensamientos obsesivos hacen que las personas que tienen OCD se sientan nerviosas y con miedo. Intentan librarse de estos sentimientos realizando determinadas conductas según "reglas" que ellos mismos crean. Estas conductas se llaman compulsiones. (Las conductas compulsivas también se llaman, a veces, rituales). Por ejemplo, una persona que tiene OCD podría tener pensamientos obsesivos sobre gérmenes. Debido a estos pensamientos, es posible que la persona se lave las manos repetidamente. Realizar estas conductas, por lo general, solo hace que los sentimientos de nervios desaparezcan por poco tiempo. Cuando el miedo y el nerviosismo regresan, la persona que tiene OCD repite la rutina nuevamente.
Por muchos años, se pensó que el OCD era raro. Algunos estudios recientes muestran que tanto como 3 millones de estadounidenses de 18 a 54 años podrían tener OCD en algún momento de vida. Esto es alrededor del 2.3% de las personas en este grupo etario. El OCD afecta a hombres y mujeres por igual.
A continuación, se incluyen algunas obsesiones comunes:
A continuación, se incluyen algunas compulsiones comunes:
Nadie ha encontrado una causa probada para el OCD. Algunos estudios muestran que podría tener que ver con las sustancias químicas en el cerebro que llevan mensajes de una célula nerviosa a otra. Una de estas sustancias químicas, que se llama serotonina, ayuda a evitar que las personas repitan las mismas conductas una y otra vez. Es posible que una persona que tiene OCD no tenga suficiente serotonina. Muchas personas que tienen OCD pueden funcionar mejor cuando toman medicamentos que aumentan la cantidad de serotonina en el cerebro.
Por lo general, se considera que combinar la terapia con medicamentos es la manera más eficaz de tratar el OCD.
Están disponibles varios medicamentos para tratar el OCD. A menudo, estos medicamentos también se utilizan para tratar la depresión e incluyen: la clomipramina, la fluoxetina, la sertralina, la paroxetina y la fluvoxamina. Estos fármacos pueden provocar efectos secundarios, como boca seca, náuseas y somnolencia. A veces, también tienen efectos secundarios sexuales. Es posible que pasen varias semanas antes de que vea una mejoría en su conducta.
Con la guía de un terapeuta capacitado, la terapia conductual también puede utilizarse para tratar el OCD. En la terapia conductual, las personas enfrentan situaciones que provocan o desencadenan sus obsesiones y ansiedad. Luego, se las alienta a no realizar los rituales que, por lo general, las ayudan a controlar sus sentimientos de nervios. Por ejemplo, es posible que a una persona obsesionada con los gérmenes se la aliente a usar un inodoro público y a lavarse las manos solo una vez. Para utilizar este método, una persona con OCD debe ser capaz de tolerar los niveles altos de ansiedad que pueden resultar de la experiencia.
A menudo, las personas que tienen OCD tienen otros tipos de ansiedad, como fobias (como miedo a las arañas o miedo a volar) o ataques de pánico.
Las personas que tienen OCD también podrían tener depresión, trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD), un trastorno de la alimentación o un trastorno del aprendizaje, como dislexia.
Tener uno o más de estos trastornos puede hacer más difícil el diagnóstico y el tratamiento, por lo que es importante hablar con su médico sobre cualquier síntoma que tenga, aun cuando esté avergonzado.
PANDAS es la abreviación en inglés de trastornos pediátricos neuropsiquiátricos autoinmunes asociados a infecciones estreptocócicas (estreptococo). Una infección por bacterias estreptococo (como una infección de la garganta por estreptococos, la escarlatina o el impétigo) puede provocar una reacción inmunitaria que, en forma repentina, hace que los síntomas empeoren en algunos niños que tienen OCD, trastorno de déficit de atención/hiperactividad (ADHD) o trastornos por tic, como el síndrome de Tourette. El aumento de la gravedad de los síntomas, por lo general, pasa con el tiempo, y dura desde semanas hasta meses antes de que los síntomas mejoren otra vez.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 05/10
Creado: 04/94