El raquitismo es un trastorno que afecta a los huesos. Hace que se ablanden y se quiebren con facilidad. Es más común en niños.
El raquitismo puede provocar crecimiento retardado, dolor en los huesos de la columna vertebral, la pelvis y las piernas, y debilidad muscular. También puede provocar problemas en los dientes de su hijo, como caries y problemas con la estructura de los dientes.
Una falta de vitamina D provoca la mayoría de los casos de raquitismo, pero este trastorno también puede ser hereditario. La vitamina D ayuda a que los huesos absorban calcio y fósforo de los alimentos. Cuando su hijo no obtiene la suficiente vitamina D, los huesos no obtienen los nutrientes necesarios que hacen que los huesos sean fuertes.
Los niños de 6 a 24 meses tienen el mayor riesgo de raquitismo debido a que sus huesos crecen con mucha rapidez durante este período. Es posible que su hijo también esté en riesgo si:
Su médico le preguntará sobre los antecedentes de salud familiares y sobre la salud y la dieta de su hijo. Su hijo necesitará un examen físico completo. Los análisis de sangre y las radiografías de los brazos o las piernas también pueden ayudar a que su médico determine si su hijo tiene raquitismo.
El tratamiento depende del tipo de raquitismo que tenga su hijo. El raquitismo que es provocado por deficiencias nutricionales se trata con vitamina D y calcio. Es probable que el dolor y la debilidad muscular de su hijo mejoren en el término de algunas semanas de tratamiento. Si su hijo ha heredado el raquitismo o tiene una enfermedad que está provocando el problema, es posible que necesite consultar a un médico que se especialice en raquitismo.
Si su hijo tiene deformidades óseas provocadas por el raquitismo, es posible que necesite aparatos ortopédicos o una cirugía para corregir el problema.
Asegúrese de que su hijo obtenga la suficiente vitamina D y el suficiente calcio. Si usted amamanta a su bebé, su médico le recetará un suplemento vitamínico que incluya vitamina D (debido a que la leche humana solo tiene una cantidad pequeña de vitamina D). Si su bebé recibe menos de 16 onzas de leche de fórmula por día, también necesitará vitamina D adicional. Si usted tiene un niño mayor que tiene raquitismo, ofrézcale alimentos fortificados con vitamina D (como cereales para el desayuno y jugo de naranja) y alimentos altos en calcio (como leche, queso y hojas verdes de vegetales que se utilizan en ensaladas). No le dé suplementos vitamínicos a su hijo, a menos que se lo recomiende su médico.
Su médico puede indicarle la cantidad de tiempo segura para que su hijo esté al sol. Recuerde que los lactantes y los bebés deben estar protegidos de la luz solar directa.
Rickets: Not a Disease of the Past by LS Nield, M.D., P Mahajan, M.D., M.P.H., A Joshi, M.D., and D Kamat, M.D., PH.D. (American Family Physician agosto 15, 2006, http://www.aafp.org/afp/20060815/619.html)
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 11/10
Creado: 09/06