La esclerodermia es una enfermedad crónica (constante) que afecta la piel y que, en algunas personas, también podría afectar órganos internos. La esclerodermia hace que el cuerpo produzca demasiado colágeno. El colágeno es una proteína que compone los tejidos conjuntivos, como la piel. Demasiado colágeno puede hacer que la piel se estire, se endurezca y se engrose, y también puede provocar daño a los órganos internos, como el corazón, los pulmones y los riñones.
Existen 2 tipos de esclerodermia: localizada y sistémica. La esclerodermia localizada afecta solo la piel. La esclerodermia sistémica afecta los vasos sanguíneos y los órganos internos, además de la piel.
Cualquiera puede tener esclerodermia, pero las mujeres tienen más probabilidades de desarrollarla. La esclerodermia sistémica es mucho más común en afroamericanos y en algunos nativos americanos.
Existen 2 tipos de esclerodermia localizada:
Existen 2 tipos de esclerodermia sistémica:
Los médicos no conocen cuál es la causa de la esclerodermia. Es una enfermedad autoinmune. Normalmente, los anticuerpos producidos por el sistema inmunitario ayudan a proteger el cuerpo de los virus, las bacterias y otras sustancias extrañas. Si usted tiene una enfermedad autoinmune, el sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan los tejidos y/o los órganos del cuerpo.
Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas y sus antecedentes médicos. Le realizará un examen físico y prestará atención a los cambios en el aspecto de la piel. Es posible que su médico desee extraer una muestra diminuta de piel (biopsia) para examinarla con un microscopio. También podría ordenar un análisis de sangre para detectar anticuerpos que sugieran esclerodermia u otras pruebas para ver si algún órgano interno ha sido afectado.
No existe una cura para la esclerodermia. La esclerodermia localizada, a veces, desaparece por sí sola. El tratamiento, por lo general, se concentra en aliviar los síntomas y prevenir daños adicionales a la piel y a los órganos. Su médico elegirá el tratamiento adecuado para usted según sus síntomas. Si la esclerodermia está provocando daño a los órganos internos, es posible que su médico trabaje con otros especialistas para tratar su afección. Por ejemplo, si la esclerodermia está afectando el corazón, es posible que su médico desee trabajar en estrecha colaboración con un cardiólogo.
También es posible que su médico recomiende terapia física y ocupacional para ayudarlo a manejar el dolor.
A veces, la cirugía estética puede ayudar a minimizar los efectos de la esclerodermia en la piel.
Escrito por personal editorial de familydoctor.org.
Revisado/actualizado: 02/11
Creado: 12/09