Talasemia | Tratamiento

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¿Cómo se trata la talasemia?

El tratamiento para la talasemia depende del tipo que tenga y de si es grave. Si es portador o si tiene un tipo leve, es posible que no necesite tratamiento o que necesite poco tratamiento.

El tratamiento para la talasemia grave a menudo incluye transfusiones de sangre regulares y suplementos de folato. El folato (que también se llama ácido fólico) ayuda al cuerpo a producir células sanguíneas sanas. La talasemia alfa a veces puede confundirse con la anemia por bajo nivel de hierro, y pueden recomendarse suplementos de hierro como tratamiento. Sin embargo, los suplementos de hierro no tienen efectos sobre la talasemia.

Si recibe muchas transfusiones de sangre, es posible que se acumule demasiado hierro en la sangre. Si esto sucede, deberá realizar una terapia de quelación para eliminar el hierro adicional del cuerpo. No debe tomar suplementos de hierro si recibe transfusiones de sangre.

En los casos más graves, los trasplantes de médula ósea o de células madre pueden ayudar al reemplazar las células dañadas con las células sanas de un donante (por lo general, un pariente, como un hermano o una hermana).

¿Cómo puedo sobrellevar la talasemia?

A pesar de que no puede evitar heredar la talasemia, usted puede manejar la enfermedad para poder tener la mejor calidad de vida posible. Las medidas clave incluyen:

  • Seguir su plan de tratamiento. Reciba transfusiones de sangre con la frecuencia que su médico recomiende. Asegúrese de tomar su medicamento de quelación de hierro y/o sus suplementos de ácido fólico.
  • Recibir atención médica constante. Realice chequeos médicos regulares y realice las pruebas médicas que su médico sugiere. Estas pueden incluir pruebas relacionadas con la talasemia, así como su estado de salud general. Asegúrese de recibir cualquier vacuna contra la gripe, la neumonía, la hepatitis B y la meningitis que su médico recomiende.
  • Cuidarse. Siga un plan de alimentación saludable. Reduzca su probabilidad de tener una infección lavándose las manos a menudo y evitando las multitudes durante las estaciones de gripe y resfriado. Mantenga limpia el área alrededor del lugar de la transfusión. Llame a su médico si desarrolla fiebre u otros signos de infección.
  • Buscar información y apoyo. Únase a un grupo de apoyo o hable con otras personas que tengan la enfermedad para aprender estrategias para sobrellevarla. Asegúrese de analizar con su médico cualquier cambio en su plan de tratamiento.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 02/11
Creado: 11/09

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