Equilibrar el trabajo y el cuidado de personas

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De acuerdo con la Administración sobre el Envejecimiento (Administration on Aging), aproximadamente dos tercios de todos los cuidadores familiares también trabajan fuera de sus hogares. Si usted actualmente cuida a un ser querido, es probable que a menudo se sienta abrumado por la dificultad de equilibrar sus responsabilidades para con sus seres queridos, su hogar y su trabajo. No está solo. Lea los consejos que se mencionan a continuación para saber cómo aliviar la carga.

Investigue las políticas y los programas del empleador

Muchas compañías están comenzando a reconocer las necesidades singulares de los cuidadores. Hable con el departamento de recursos humanos y consulte el manual del empleado, a fin de determinar si su compañía tiene políticas vigentes o beneficios disponibles para ayudarlo a manejar sus funciones. Entre los ejemplos se incluyen los siguientes:

  • Según la Ley de Licencia por Motivos Familiares y Médicos (FMLA, por sus siglas en inglés), los empleados elegibles tienen derecho a tomarse 12 semanas por año de licencia sin goce de sueldo para cuidar a un familiar. Esta licencia no afectará su cobertura del seguro de salud ni su estabilidad laboral.
  • Los programas de asistencia al empleado ayudan a los empleados a lidiar con problemas que podrían afectar su trabajo. Por lo general, estos programas incluyen asesoría a corto plazo y remisión a servicios comunitarios.
  • El Horario flexible es un cronograma de trabajo flexible. Posiblemente usted esté familiarizado con la jornada laboral estándar de 9 a.m. a 5 p.m. Si su compañía le permite tener un horario flexible, su manual del empleado definirá, por lo general, un período de tiempo central durante el cual deberá estar en el trabajo (por ejemplo, de 10 a.m. a 3 p.m.). Después usted puede crear su cronograma alrededor de esas horas. Por ejemplo, podría elegir trabajar de 10 a.m. a 6 p.m., o de 7 a.m. a 3 p.m.
  • El trabajo a distancia le permite trabajar desde otro lugar, como su hogar, durante una cantidad establecida de horas o días cada semana.
  • El trabajo compartido se da cuando dos personas son contratadas a tiempo parcial o con horario reducido para completar un trabajo que normalmente haría una persona.

Hable con su supervisor

Tómese un tiempo para pensar sobre las políticas de su compañía y sobre qué cambios lo ayudarían a manejar mejor sus responsabilidades. Redacte una propuesta y luego programe una reunión con su supervisor para hablar al respecto. Si es posible, intente programar esta reunión con su supervisor antes de que sus responsabilidades en el hogar generen una situación de crisis en el trabajo.

Durante la reunión, sea honesto sobre su situación y esté abierto a las ideas que su supervisor pueda tener. Asegúrese de comunicar cómo esos cambios que usted ha propuesto beneficiarán a su empleador (por ejemplo, usted tal vez esté menos distraído y pueda concentrase más en su trabajo, o tal vez usted realice, a cambio, una tarea que a nadie le gusta hacer). Ofrezca poner a prueba los cambios propuestos con una reunión de seguimiento a las pocas semanas o meses.

Sea un activista

Es posible que su compañía o su supervisor no puedan complacer sus pedidos. En tal caso, trate de no disgustarse. En su lugar, dé el ejemplo. Trabaje con recursos humanos para ayudar a los directivos de su compañía a entender las necesidades de los cuidadores. Mantenga los canales de comunicación abiertos e inténtelo nuevamente después que haya transcurrido algún tiempo.

Programe sus tareas

Realice un cronograma con sus familiares. Esto los ayudará a todos ustedes a mantenerse organizados y lo ayudará a usted manejar los requerimientos de su tiempo. Incluya todas las actividades, citas y tareas habituales, como el pago de las cuentas. Tampoco se olvide de programar tiempo para las actividades que disfruta, como visitar amigos, cenar afuera o ir al cine.

Utilice listas de "cosas para hacer" a diario para organizar el tiempo según sus prioridades. Por ejemplo, podría crear una lista de tareas que necesite completar en el hogar y otra para tareas que necesite completar en el trabajo. Resuelva las tareas más importantes primero.

Pida ayuda

Planifique para los momentos en los que necesite ayuda haciendo una lista de las personas que estén dispuestas a darle una mano. Esta lista podría incluir familiares, amigos y trabajadores de cuidados temporales. En su lista, incluya los números de teléfono, los horarios en que esas personas están disponibles y las tareas con las que ellas se sientan más cómodas. Guarde una copia de la lista y llévela con usted en todo momento, por si no está en su casa cuando necesite pedir ayuda.

Además, busque ayuda en su comunidad. Los servicios comunitarios pueden incluir entrega de comidas a domicilio, transporte, asesoría legal o financiera, y servicios de atención médica en el hogar, como fisioterapia o enfermería. También puede consultar a su iglesia o sinagoga sobre servicios o voluntarios que puedan ayudarlo.

Cuídese a usted mismo

Es posible que sienta que debe "hacerlo todo", independientemente del efecto que ello le genere. Sin embargo, no puede cuidar a otros si no se cuida usted mismo. Lea “Salud y bienestar del cuidador” y “Estrés del cuidador” para obtener información sobre cómo priorizar su bienestar físico y emocional.

Bibliografía

Vea una lista de los recursos que se usaron para desarrollar esta información.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Creado: 02/12

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