Estar al día con las fechas de vacunación es una de las mejores formas de protegerte a tí mismo y a tus seres queridos. Además de prevenir enfermedades graves.
Mantenerte al día con tus vacunas es también una de las mejores formas de protegerte a tí mismo, a tus seres queridos y a tu comunidad. Sabiendo cuándo vacunarte, puedes reducir el riesgo de contraer o propagar enfermedades graves.
Estos calendarios de vacunación indican a los niños, adolescentes y adultos cuándo deben inmunizarse. Seguir el calendario adecuado garantiza que tú o tu hijo obtengan la mejor protección en el momento adecuado. Bien sea una vacuna infantil de rutina, una dosis de refuerzo o una vacuna necesaria en etapas posteriores de la vida.
La Academia Estadounidense de Médicos de Familia ha adoptado estas versiones de los calendarios de vacunación.
Calendario de vacunación para niños y adolescentes (desde el nacimiento hasta los 6 años)

Calendario de vacunación para niños y adolescentes (de 7 a 18 años)

Calendario de vacunación para adultos

¿Cómo sé qué vacunas necesito?
Las vacunas que necesitas dependen de factores como tu edad, tu historial médico, tu trabajo, tus planes de viaje y si estás embarazada. Tu médico de cabecera o médico de familia puede revisar tu cartilla de vacunación y ayudarte a entender qué vacunas debes recibir ahora.
¿Dónde puedo encontrar mi historial de vacunación?
Empieza por consultar con el consultorio de tu médico de familia, tu farmacia o el registro estatal del programa de vacunación. Si aún así no logras encontrar tu historial, tu médico puede ayudarte a decidir que necesitas. Bien sea otra dosis o un análisis de sangre para verificar si ya tienes inmunidad.
¿Qué pasa si me salto una dosis?
¡No te asustes! En muchos casos, no es necesario volver a empezar la serie de vacunas. Llama a tu médico y pregunta cómo volver al calendario de vacunación para que puedas protegerte a ti mismo y a quienes te rodean.
¿Debo avisarle a mi médico antes de recibir una vacuna?
Sí. Avísale a tu médico si tienes alergias, si alguna vez has tenido una reacción a una vacuna, si estás embarazada, si tienes el sistema inmunológico debilitado o si te sientes mal. Esto le ayuda a tu médico a asegurarse de que cada vacuna sea segura y adecuada para ti.
¿Qué vacunas solo se necesitan durante la infancia?
Algunas suelen administrarse durante la infancia porque protegen a los niños cuando corren mayor riesgo. Tu médico puede ayudarte a entender si estás al día con el calendario de vacunas para bebés y niños o si se necesitan dosis de recuperación.
¿Qué vacunas solo se necesitan en la edad adulta?
Se recomienda recibir algunas inmunizaciones en etapas posteriores de la vida porque el riesgo cambia a medida que se envejece. También porque la protección puede disminuir con el tiempo. Los adultos también pueden necesitar vacunas según sus condiciones de salud, su trabajo, sus viajes o un embarazo.
¿Por qué cambian las recomendaciones sobre vacunas?
Las recomendaciones pueden cambiar a medida que los médicos y científicos aprenden más sobre las enfermedades.
También porque desarrollan nuevas fórmulas, evalúan su seguridad y determinan cuánto tiempo dura la protección. Estas actualizaciones ayudan a garantizar que tú y tu familia cuenten con la mejor protección disponible.
¿Qué debo hacer después de recibir una vacuna?
Si te vacunan en un lugar que no sea el consultorio de tu médico, como una farmacia o una clínica, pregunta si la vacuna se agregará automáticamente a tu registro de vacunación. Si no estás seguro, avísale a tu médico para que actualice tu registro y te indique qué vacunas podrías necesitar a continuación.
¿Debo esperar efectos secundarios de la vacuna?
Algunos efectos secundarios son normales y, por lo general, leves. Pueden incluir dolor en el brazo, enrojecimiento, hinchazón o fiebre baja. Estos síntomas suelen desaparecer por sí solos en uno o dos días. Puede ser útil vacunarte cuando sepas que después podrás descansar.
¿El seguro cubre las vacunas?
Muchas de las vacunas recomendadas en los calendarios de vacunación están cubiertas por el seguro. Aunque la cobertura puede variar. Antes de tu cita, puedes llamar a tu compañía de seguros, al consultorio de tu médico o a la farmacia para preguntar sobre los costos.